Fiat democratiza un modelo que, para muchos, es el más atractivo del catálogo

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Fiat ha encontrado en el Grande Panda uno de esos coches capaces de recuperar parte de la personalidad que históricamente caracterizó a la marca italiana. Tiene un diseño diferente, unas dimensiones muy aprovechables y suficientes referencias al Panda original para despertar cierta nostalgia sin convertirse en una simple reinterpretación retro.

Ahora existe otro argumento importante: el precio. La llegada de la versión de gasolina de 100 CV permite rebajar considerablemente la barrera de acceso al Grande Panda. Fiat anuncia el acabado POP desde 14.950 euros en España bajo condiciones promocionales, una cifra que vuelve mucho más accesible uno de los modelos visualmente más interesantes de su catálogo.

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Mucho diseño para un coche de cuatro metros

El Grande Panda mide 3,99 metros, pero visualmente parece un coche mucho más contundente. Fiat ha aprovechado las formas cuadradas del Panda original para desarrollar una carrocería moderna en la que destacan los grupos ópticos pixelados, las protecciones inferiores y las letras de la marca integradas directamente en las puertas.

Es uno de esos diseños en los que hay detalles prácticamente en cualquier ángulo. Incluso dentro aparecen referencias a la historia de Fiat, como las formas ovaladas inspiradas en la pista situada sobre la antigua fábrica de Lingotto.

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Pero esa estética no obliga a renunciar a la practicidad. Las formas rectas ayudan a aprovechar el espacio disponible y las versiones térmicas ofrecen un maletero de 412 litros, una cifra notable para un coche que no llega a los cuatro metros. En el eléctrico la capacidad disminuye hasta los 361 litros.

Por eso el Grande Panda tiene algo que no siempre acompaña a los coches especialmente llamativos: es perfectamente utilizable como vehículo cotidiano.

La versión de gasolina rebaja el precio de entrada

Hasta ahora, una parte importante del atractivo del Grande Panda estaba ligada a sus versiones electrificadas. La incorporación del motor de gasolina 1.2 turbo de 100 CV y cambio manual de seis velocidades amplía considerablemente su público potencial.

Esta variante recibe la etiqueta C de la DGT y renuncia tanto al apoyo eléctrico como al cambio automático. A cambio, ofrece una mecánica más sencilla y reduce el desembolso necesario para acceder al modelo.

Fiat mantiene además otras dos alternativas. El Grande Panda Hybrid desarrolla 110 CV y utiliza una transmisión automática electrificada que permite realizar determinadas maniobras y desplazamientos muy breves utilizando únicamente el motor eléctrico.

Por encima se encuentra el Grande Panda eléctrico. Combina un motor de 113 CV con una batería de 44 kWh y puede rondar los 320 kilómetros de autonomía homologada, según la configuración.

De esta forma, una misma carrocería puede comprarse con tres planteamientos mecánicos diferentes. Quien priorice precio dispone del gasolina; quien quiera etiqueta ECO puede optar por el híbrido; y quien busque un coche urbano completamente eléctrico tiene una tercera alternativa.

Los 14.950 euros anunciados para el Grande Panda POP requieren financiación, permanencia mínima y entregar un vehículo usado, por lo que no representan un precio universal al contado. Pero la importancia de esta versión va más allá de una promoción concreta.

Fiat ha conseguido que uno de sus diseños con mayor personalidad no quede reservado a las variantes más caras o electrificadas. Y eso encaja perfectamente con la filosofía histórica del Panda: un coche diferente, práctico y, sobre todo, accesible.