Omoda estrena un modelo que, para la mayoría, es el más llamativo de la historia reciente de la marca

La marca china amplía su oferta con un SUV top
Omoda se carga el número 3
Omoda ha construido buena parte de su identidad europea alrededor de diseños atrevidos, pero el Omoda 9 lleva esa estrategia un paso más allá. Es un SUV de 4,78 metros de longitud, con una carrocería ancha, una silueta cercana a la de un coupé y una enorme parrilla frontal que difícilmente pasa inadvertida. Si el objetivo era crear el modelo más representativo y llamativo de la firma, el resultado encaja con esa intención.
Hablar del más bonito o espectacular siempre depende del gusto personal. Lo indiscutible es que el Omoda 9 tiene presencia. Los grupos ópticos afilados, las manillas enrasadas, el techo descendente y la franja luminosa posterior le dan una imagen tecnológica. A diferencia de otros productos de origen chino que buscan discreción para entrar en Europa, este coche prefiere dejar claro que juega como buque insignia.
La apuesta no se limita a la carrocería. El interior utiliza dos pantallas de 12,3 pulgadas integradas en una misma superficie, un sistema de proyección de información sobre el parabrisas y materiales de tacto agradable en las zonas visibles. Elementos como los asientos con ajustes eléctricos, ventilación y masaje, el equipo de sonido Sony o el techo panorámico refuerzan una presentación pensada para competir por equipamiento.
Un SUV grande con ambición tecnológica
El espacio acompaña a la imagen exterior. Con una batalla de 2,80 metros, ofrece buenas plazas traseras y un suelo prácticamente plano. El maletero declara 660 litros, una capacidad generosa para viajar en familia, aunque el perfil inclinado del portón puede limitar la altura disponible con objetos voluminosos. Es un cinco plazas, de modo que concentra su tamaño en el confort de los ocupantes y la carga.
La dotación de seguridad es igualmente extensa. Puede reunir control de crucero adaptativo, mantenimiento activo de carril, cámaras de visión periférica, detección de tráfico cruzado y asistente de aparcamiento. Como sucede con cualquier coche cargado de asistentes, la calidad de la calibración importa tanto como la cantidad; aun así, sobre el papel ofrece prácticamente todo lo esperable en un SUV moderno de su precio.
El Omoda 9 llega a España únicamente con el sistema híbrido enchufable SHS. Combina un motor 1.5 turbo de gasolina con tres motores eléctricos y tracción total. La potencia conjunta alcanza 537 CV, una cifra muy superior a la necesaria para un uso familiar, pero que permite acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos.
Mucha autonomía eléctrica para el uso diario
La batería de 34,46 kWh es uno de sus elementos diferenciadores. Homologa hasta 145 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo WLTP, por lo que un conductor con posibilidad de cargar en casa puede completar muchos trayectos cotidianos sin arrancar el motor de gasolina. Admite carga rápida en corriente continua, algo todavía poco habitual entre los híbridos enchufables, y la autonomía total anunciada supera ampliamente los mil kilómetros.
Conviene interpretar su consumo homologado de 1,7 l/100 km con cautela: como en cualquier PHEV, solo será representativo si la batería se recarga con frecuencia. Cuando se viaja con ella agotada, el peso de un vehículo de más de dos toneladas condiciona el gasto. A cambio, la suspensión adaptativa y el aislamiento buscan proporcionar una conducción silenciosa y confortable.
Su precio promocionado parte de 40.270 euros en septiembre de 2026, pero exige financiación, achatarramiento y el cumplimiento de condiciones vinculadas a ayudas. El precio financiado sin el Programa Auto+ es superior. Aun con esa letra pequeña, el Omoda 9 ofrece una combinación poco corriente de diseño, potencia, autonomía eléctrica y equipamiento. Más que discreción, propone una alternativa de fuerte impacto visual para quien quiera diferenciarse de los SUV habituales.