Más espacioso y, para muchos, una alternativa mejor que el Mercedes GLC, con hasta 7 plazas y una gran capacidad para viajar
El GLC es una referencia, pero este SUV japonés acaba siendo una opción más racional e igual de práctica
El nuevo Mercedes CLE es uno de los coches más elegantes que ha fabricado Mercedes en décadas
El Nissan X-Trail y el Mercedes GLC no buscan exactamente al mismo comprador. El alemán ofrece un acabado más lujoso, motores potentes y una imagen premium, mientras que el japonés pone el acento en la versatilidad familiar. Sin embargo, quien valore el espacio, la posibilidad de disponer de siete plazas y un funcionamiento electrificado peculiar puede encontrar en el X-Trail una alternativa más adecuada y sensiblemente más racional.
Con 4,68 metros de longitud, el Nissan es ligeramente más corto que el GLC, pero aprovecha bien su carrocería. Las puertas traseras se abren casi 90 grados, algo muy práctico para instalar una silla infantil, y la segunda fila puede deslizarse para repartir el espacio entre pasajeros y equipaje. La opción de siete plazas añade flexibilidad, aunque las dos últimas resultan más apropiadas para niños y trayectos ocasionales.
Con cinco asientos en uso, el maletero ofrece alrededor de 575 litros según la versión. Los respaldos se dividen en proporción 40:20:40 y el suelo admite distintas configuraciones, de modo que es fácil separar objetos o crear una superficie plana. Con las siete plazas desplegadas queda mucho menos espacio, una limitación común en los SUV de este tamaño que conviene considerar antes de un viaje con todos los ocupantes.
Un interior pensado para convivir con la familia
El habitáculo combina pantallas con mandos físicos. Puede montar instrumentación digital de 12,3 pulgadas, una pantalla multimedia del mismo tamaño y un sistema de proyección de 10,8 pulgadas. La climatización mantiene botones propios y hay numerosos huecos para dejar objetos. No alcanza la riqueza de materiales de un Mercedes GLC, pero su ergonomía y la facilidad de uso son argumentos importantes en la vida diaria.
El confort de marcha también encaja con su orientación viajera. La suspensión absorbe bien los baches y el aislamiento resulta convincente cuando el motor de gasolina gira a un régimen moderado. En aceleraciones intensas se hace más audible, porque el sistema e-Power utiliza el propulsor térmico para generar electricidad, no para impulsar directamente las ruedas. La sensación al acelerar se parece así a la de un eléctrico.
La versión e-Power de tracción delantera desarrolla 204 CV. La e-4ORCE añade un segundo motor eléctrico en el eje posterior, tracción total y hasta 213 CV. Esta última gestiona la entrega de fuerza con rapidez y ayuda a estabilizar el coche en superficies deslizantes, aunque también incrementa el peso y el consumo.
Etiqueta ECO sin necesidad de enchufe
La batería es pequeña y no se conecta a la red. El motor de gasolina actúa como generador y la energía llega siempre a las ruedas a través de motores eléctricos. Esto proporciona una respuesta suave, permite circular con frecuencia con el motor térmico apagado en ciudad y concede la etiqueta ECO, pero no convierte al X-Trail en un eléctrico de autonomía extendida capaz de recorrer decenas de kilómetros sin gasolina.
En autopista, su eficiencia no iguala necesariamente la de un diésel y depende mucho del ritmo. A cambio, el conductor no necesita cambiar hábitos ni buscar cargadores. La capacidad de remolque puede alcanzar 1.800 kilos en determinadas configuraciones, otro dato relevante para quien viaja con caravana o remolque.
El X-Trail no ofrece el prestigio, la personalización ni el tacto refinado del Mercedes GLC. Lo que propone es más espacio utilizable, hasta siete plazas y un sistema híbrido agradable en ciudad. Para una familia que priorice esas cualidades sobre el emblema y los acabados más exclusivos, puede ser no solo una alternativa más barata, sino una elección objetivamente mejor ajustada a sus necesidades.
