El nuevo Citroën rompe moldes con un diseño que, para la mayoría, es el más atractivo de la marca en años
El nuevo C5 Aircross hace evidente el alto adelante de la marca
El Citroën menos bonito es una ganga
Citroën ha transformado por completo el C5 Aircross. La nueva generación abandona las formas redondeadas de su predecesor para adoptar una imagen más robusta, tecnológica y moderna, sin renunciar a los elementos que siempre han definido a este SUV: mucho espacio y un confort de marcha sobresaliente.
El resultado es un modelo con una personalidad difícil de confundir y argumentos para competir con el Peugeot 3008, el Volkswagen Tiguan, el Renault Austral o el Opel Grandland. Además, su oferta incluye versiones híbridas, híbridas enchufables y completamente eléctricas.
Un diseño mucho más contundente
El nuevo C5 Aircross mide 4,65 metros de longitud y presenta unas proporciones más musculosas. Su frontal está presidido por el renovado emblema de Citroën y una firma luminosa dividida en tres segmentos, un recurso que permite reconocerlo inmediatamente.
La carrocería combina líneas tensas con pasos de rueda marcados, una elevada distancia libre al suelo y llantas que pueden alcanzar las 20 pulgadas. Citroën también ha trabajado la aerodinámica mediante un capó inclinado y una línea de techo que desciende suavemente después de las plazas traseras.
La zaga es probablemente su zona más original. Los pilotos denominados Light Wings sobresalen ligeramente de la carrocería, creando una firma visual diferente sin perjudicar la eficiencia aerodinámica. El portón mantiene una forma muy vertical para aprovechar mejor el maletero.
Más espacio para todos los pasajeros
La distancia entre ejes aumenta hasta los 2,78 metros y buena parte de ese crecimiento se destina a las plazas posteriores. Los ocupantes traseros disponen de unos cinco centímetros adicionales para las rodillas y casi siete más de altura respecto al modelo anterior.
Los respaldos pueden reclinarse y están divididos en proporción 40/20/40, facilitando la combinación de pasajeros y equipaje. El maletero alcanza los 651 litros independientemente de la motorización elegida y puede llegar hasta los 1.985 litros al abatir la segunda fila.
No ofrece siete plazas, pero se convierte en uno de los SUV de cinco asientos más espaciosos de su categoría.
El confort continúa siendo una prioridad
El habitáculo adopta el concepto C-Zen Lounge y estrena una gran pantalla central vertical con diseño en cascada. Se completa con una instrumentación digital de 10 pulgadas y, dependiendo del acabado, un Head-Up Display proyectado sobre el parabrisas.
Los asientos Advanced Comfort utilizan espumas de alta densidad y pueden incorporar regulación eléctrica, calefacción, ventilación y masaje. La suspensión con topes hidráulicos progresivos también busca filtrar los baches y ofrecer esa característica sensación de suavidad de Citroën.
Entre el equipamiento disponible aparecen los faros Matrix LED, la cámara de 360 grados y el paquete Drive Assist 2.0 con diferentes asistentes de conducción.
Una gama híbrida para diferentes necesidades
La versión Hybrid de 145 CV emplea un sistema de 48 voltios y una transmisión automática de doble embrague. No necesita enchufarse y puede circular con el motor de gasolina apagado durante determinados momentos en ciudad. Su precio parte de 28.990 euros al contado o 26.990 euros aplicando la financiación promocional.
Por encima se encuentra el híbrido enchufable de 225 CV, capaz de recorrer alrededor de 85 kilómetros en modo eléctrico y equipado con la etiqueta CERO. Su precio al contado comienza cerca de los 40.000 euros.
El C5 Aircross no pretende ser el SUV más deportivo. Su propuesta gira alrededor del diseño, la amplitud y la comodidad. Precisamente esa combinación, acompañada ahora por una imagen mucho más atractiva, puede convertirlo en uno de los Citroën más deseados de los últimos años.
