BYD lleva su tecnología híbrida enchufable a un modelo más pequeño y accesible que sorprende por autonomía

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BYD continúa ampliando su presencia en España con el Atto 2 DM-i, la versión híbrida enchufable de su SUV urbano. Con 4,33 metros de longitud, es una alternativa más compacta y económica al Seal U DM-i, pero conserva una de las tecnologías más importantes del fabricante chino.

Su gama parte oficialmente de 28.200 euros, aunque las promociones, la financiación y las ayudas disponibles pueden reducir el precio anunciado hasta aproximadamente 20.940 euros. Una cifra especialmente competitiva para un vehículo enchufable con etiqueta CERO.

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Dos versiones con planteamientos diferentes

El Atto 2 DM-i se comercializa con los acabados Active y Boost. Ambos combinan un motor de gasolina de 1,5 litros con una unidad eléctrica, pero existen diferencias importantes en potencia, batería y autonomía.

La variante Active desarrolla 166 CV y dispone de una batería Blade de 7,8 kWh. Homologa 40 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo combinado y puede alcanzar unos 50 kilómetros en recorridos urbanos.

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Por encima aparece el Boost, con 212 CV y una batería de 18 kWh. Su autonomía eléctrica aumenta hasta los 90 kilómetros, una cifra suficiente para completar la mayoría de los desplazamientos diarios sin utilizar gasolina. En ciudad puede llegar hasta aproximadamente 150 kilómetros bajo las condiciones del ciclo de homologación.

Hasta 1.000 kilómetros de autonomía total

La tecnología DM-i prioriza el funcionamiento eléctrico. El motor de gasolina puede actuar como generador para alimentar la batería o impulsar las ruedas cuando resulta más eficiente, mientras que la unidad eléctrica asume buena parte del protagonismo durante la conducción.

Con la batería cargada, el consumo homologado parte de 1,8 litros cada 100 kilómetros en la versión Boost. Una vez agotada la energía eléctrica, la cifra real aumenta, como sucede en cualquier híbrido enchufable.

La combinación de la batería y el depósito de gasolina permite recorrer hasta 1.000 kilómetros antes de detenerse. El Active se queda alrededor de los 930 kilómetros, que continúa siendo una autonomía muy elevada para un SUV de tamaño urbano.

Compacto por fuera, práctico por dentro

El Atto 2 DM-i mide 4,33 metros de longitud, 1,83 metros de anchura y 1,68 metros de altura. Sus dimensiones lo sitúan junto a modelos como el Peugeot 2008, el Hyundai Kona o el Kia Niro.

El habitáculo ofrece cinco plazas y una buena sensación de amplitud para su tamaño. El maletero alcanza los 425 litros y puede ampliarse hasta aproximadamente 1.335 litros al abatir los respaldos traseros.

El salpicadero incorpora instrumentación digital y una pantalla táctil central de 12,8 pulgadas. El acabado Active incluye cámara trasera, sensores de aparcamiento, acceso mediante NFC y diferentes asistentes de seguridad.

El Boost añade cámara de 360 grados, techo panorámico, cargador inalámbrico, asientos delanteros eléctricos y calefactados, volante calefactable y tecnología V2L para alimentar dispositivos externos.

Un enchufable que exige elegir bien la versión

El Active resulta atractivo por precio, pero sus 40 kilómetros eléctricos se quedan algo justos frente a otros PHEV actuales. El Boost cuesta 31.200 euros antes de descuentos, aunque sus 90 kilómetros de autonomía y 212 CV justifican mejor el salto a la tecnología enchufable.

En ambos casos, la compra tendrá más sentido para quien pueda recargar habitualmente. Sin acceso a un enchufe, se desaprovecha buena parte de su eficiencia.

BYD consigue trasladar la fórmula del Seal U DM-i a un coche más manejable y asequible. Su combinación de etiqueta CERO, hasta 1.000 kilómetros de alcance total y un equipamiento abundante convierte al Atto 2 DM-i en uno de los SUV urbanos electrificados más interesantes del momento.