El raro Mercedes 170 V azul que esconde una historia fascinante
Un Mercedes-Benz 170 V de 1952, pintado en el histórico azul de servicio, protagoniza una exposición que repasa 130 años de vehículos comerciales
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El Museo Mercedes-Benz de Stuttgart (Alemania), rescata una auténtica joya de la posguerra: un Mercedes-Benz 170 V «Servicio al Cliente» de 1952, acabado en el característico azul Mercedes. La unidad forma parte de la exposición especial «130 años de vehículos comerciales», abierta hasta el 4 de abril de 2027.
La muestra reúne siete vehículos que recorren la historia comercial de la marca desde 1896. Además, el atrio del museo exhibe temporalmente réplicas del camión Daimler de 1896 y de la furgoneta de reparto Benz Combinations de 1899, dos pioneros del transporte comercial.
El protagonista es especialmente interesante por su configuración. Se trata de una furgoneta de caja cerrada con carrocería fabricada en Sindelfingen y destinada al servicio técnico de Mercedes-Benz en Suiza desde 1952.
Su llamativo color azul no era una elección estética cualquiera. Durante los años cincuenta identificaba a los vehículos de servicio de la compañía. Incluso modelos tan conocidos como la furgoneta de carreras «Blue Wonder», de 1955, utilizaron aquella tonalidad.
Un taller con ruedas de los años cincuenta
El interior revela hasta qué punto estos vehículos estaban pensados para trabajar. La zona de carga incorporaba una estructura de madera que sostenía la carrocería metálica, mientras varios listones organizaban el espacio interior.
Bajo el suelo de carga, cubierto con moqueta, había espacio adicional para guardar equipamiento y la rueda de repuesto. El planteamiento permitía transportar herramientas y piezas necesarias para que los técnicos pudieran atender a los clientes directamente.
La cabina tampoco renunciaba al confort. Contaba con un asiento corrido tapizado en cuero sintético gris claro y un salpicadero del mismo tono. El cuadro reunía velocímetro, odómetro, indicador de combustible y presión de aceite, además de un reloj.
Los mandos de plástico color marfil y las señales luminosas completaban un puesto de conducción propio de su época. Una placa situada junto al guardabarros identifica la carrocería de Sindelfingen, reflejando la tradición de Mercedes-Benz en la fabricación de carrocerías de alta calidad.
Solo 35 unidades con motor de gasolina
La rareza del ejemplar no está únicamente en su estado o configuración. En 1952, Mercedes-Benz fabricó más de 500 furgonetas 170 D con motor diésel, pero solamente 35 unidades de la variante de gasolina con carrocería Sindelfingen.
El 170 V montaba un propulsor de gasolina capaz de desarrollar 45 CV a 3.600 rpm y alcanzar una velocidad máxima de 116 km/h. Era, por tanto, una alternativa más potente y dinámica dentro de aquella gama comercial.
El modelo pertenece a la serie W 136, presentada originalmente en 1936. Tras la Segunda Guerra Mundial, esta familia desempeñó un papel fundamental en la recuperación industrial de Mercedes-Benz.
La producción se reanudó en mayo de 1946 con vehículos sencillos y necesarios, como camiones de plataforma, furgonetas y ambulancias basados en el 170 V. Los primeros turismos llegaron un año después.
En 1949 apareció el 170 D, equipado con un motor diésel OM 636 de 1,7 litros y 40 CV. Su eficiencia lo convirtió en una herramienta especialmente útil para comerciantes y artesanos durante la recuperación económica alemana.
El 170 V de la exposición resume así una época marcada por la reconstrucción, el trabajo y la necesidad de movilidad. Su escasa producción lo convierte hoy en una pieza excepcional dentro del patrimonio comercial de Mercedes-Benz.
El Museo Mercedes-Benz abre de martes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas. La exposición permite descubrir esta y otras piezas mientras recorre 130 años de vehículos comerciales de la marca alemana.
