Este Kia tiene argumentos para superar al Toyota RAV4 en uno de sus puntos fuertes

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El Toyota RAV4 lleva muchos años siendo una de las grandes referencias entre los SUV híbridos. La experiencia de Toyota con esta tecnología, sus bajos consumos y una reputación de fiabilidad excelente han conseguido que sea uno de los primeros modelos que muchos compradores consideran cuando buscan un SUV con etiqueta ECO. Sin embargo, el Kia Sportage HEV tiene argumentos suficientes para complicarle las cosas.
La propuesta coreana destaca por diseño, tecnología y espacio, pero hay un apartado especialmente interesante: su sistema híbrido autorrecargable. Kia ha apostado por una mecánica potente y eficiente que, además, ofrece una experiencia de conducción diferente a la del Toyota.
El Kia Sportage HEV apuesta por un potente motor híbrido
Uno de los principales argumentos del Sportage HEV está bajo el capó. Su sistema combina un motor de gasolina 1.6 T-GDi turboalimentado con un propulsor eléctrico para desarrollar una potencia conjunta que alcanza los 239 CV.
Es una cifra considerable para un SUV familiar y permite al Sportage ofrecer una respuesta especialmente contundente. La potencia disponible facilita los adelantamientos, las incorporaciones a vías rápidas y los desplazamientos con varios pasajeros y equipaje.
Kia no ha buscado únicamente conseguir buenos consumos. La intención también es ofrecer unas prestaciones que permitan disfrutar de un coche solvente prácticamente en cualquier circunstancia.
A ello se suma una característica importante: su transmisión automática de seis velocidades. Frente al funcionamiento característico de algunos sistemas híbridos, el cambio del Sportage proporciona una respuesta que puede resultar más familiar para quienes vienen de un coche automático tradicional.
No necesita enchufarse y tiene etiqueta ECO
Otra de las grandes ventajas es que estamos ante un híbrido autorrecargable. No hace falta conectar el Sportage a un cargador ni instalar un punto de carga en casa.
El sistema gestiona automáticamente la energía disponible en su batería y recupera electricidad durante diferentes fases de la conducción. En determinadas circunstancias, especialmente circulando por ciudad y a velocidades reducidas, puede desplazarse utilizando únicamente energía eléctrica durante pequeños periodos.
Todo ello contribuye a contener el consumo. Dependiendo de la versión y configuración escogida, las cifras homologadas pueden situarse alrededor de los 6 l/100 km.
El Toyota RAV4 continúa siendo especialmente competitivo en este apartado y puede conseguir registros inferiores. Sin embargo, el Kia responde ofreciendo un interesante equilibrio entre eficiencia y prestaciones.
Además, el Sportage HEV dispone de la etiqueta ECO de la DGT, algo especialmente importante para quienes circulan habitualmente por grandes ciudades.
Una alternativa muy seria al Toyota RAV4
La mecánica híbrida tampoco es el único argumento del Sportage. El SUV coreano destaca por ofrecer un interior moderno, tecnológico y espacioso.
Las plazas posteriores permiten viajar cómodamente a varios adultos y el maletero ofrece una capacidad muy competitiva para un coche familiar. Kia también apuesta por una presentación digital con grandes pantallas y numerosos sistemas de asistencia a la conducción.
El RAV4 mantiene argumentos difíciles de discutir. Toyota acumula una enorme experiencia fabricando híbridos y su SUV continúa destacando por eficiencia y fiabilidad.
Pero el Sportage demuestra que existen alternativas cada vez más interesantes. Su motor híbrido ofrece mucha potencia, consumos razonables y una respuesta agradable sin necesidad de enchufarlo.
Para aquellos conductores que quieran un híbrido autorrecargable pero que, además de eficiencia, valoren especialmente las prestaciones y una conducción más convencional, el Kia Sportage HEV puede convertirse en una alternativa incluso más atractiva que el Toyota RAV4.