Más premium y, para la mayoría, mejor que el Toyota RAV4, con una calidad de rodadura sorprendente y un interior de una categoría superior
Lexus tiene un SUV que se sitúa varios escalones por encima del RAV4
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El Toyota RAV4 es desde hace años uno de los grandes referentes entre los SUV híbridos. Su fiabilidad, sus consumos ajustados y su planteamiento familiar lo han convertido en una de las opciones más populares de su categoría. Sin embargo, quienes busquen una propuesta más sofisticada sin renunciar a una mecánica híbrida tienen dentro del mismo grupo japonés una alternativa que juega claramente en una categoría superior: el Lexus NX.
El SUV de Lexus comparte con Toyota una apuesta decidida por la electrificación, pero añade un nivel de refinamiento, calidad y confort mucho mayor. No pretende competir únicamente con el RAV4, sino enfrentarse directamente a modelos premium de BMW, Mercedes, Audi o Volvo.
Un SUV con una imagen mucho más premium
Con unos 4,66 metros de longitud, el Lexus NX tiene unas dimensiones ideales para quienes buscan un SUV familiar amplio sin llegar al tamaño de los modelos más grandes del mercado. Su diseño es también uno de sus grandes argumentos.
La enorme parrilla frontal, las ópticas afiladas y las líneas marcadas de la carrocería hacen que resulte fácilmente reconocible. Lexus ha conseguido darle una personalidad propia y diferenciarlo claramente de alternativas más convencionales.
Sin embargo, es en el habitáculo donde aparecen algunas de las diferencias más importantes respecto al Toyota RAV4. La calidad percibida es superior, con materiales agradables, buenos ajustes y una presentación mucho más cuidada. La sensación general es la de viajar en un coche premium.
También ofrece un buen espacio para los pasajeros y un maletero que ronda los 550 litros, por lo que sigue siendo una alternativa perfectamente válida como coche familiar.
La calidad de rodadura es uno de sus mejores argumentos
Uno de los aspectos donde más destaca el Lexus NX es precisamente en marcha. Su puesta a punto está claramente orientada hacia el confort, algo que se aprecia especialmente cuando se realizan viajes largos.
La suspensión filtra correctamente las irregularidades y el aislamiento del habitáculo ayuda a mantener un ambiente tranquilo incluso circulando por autopista. No pretende ser el SUV más deportivo de su categoría, pero sí uno de los más agradables para viajar.
A ello se suma la suavidad característica de su sistema híbrido, especialmente cuando circula a baja velocidad o puede desplazarse utilizando únicamente el motor eléctrico durante pequeños periodos.
El NX 350h apuesta por un sistema híbrido autorrecargable
Una de las versiones más interesantes es el Lexus NX 350h, que utiliza una mecánica híbrida autorrecargable. Su potencia ronda los 240 CV, ofreciendo prestaciones más que suficientes para mover con soltura un SUV de este tamaño.
Además, al tratarse de un híbrido convencional, no es necesario conectarlo a un punto de carga. El propio sistema gestiona automáticamente el funcionamiento de los motores térmico y eléctrico.
Los consumos pueden situarse alrededor de los 6 litros cada 100 kilómetros, dependiendo de la versión y del tipo de conducción, una cifra muy razonable para un SUV de estas características.
Más caro que el RAV4, pero también más sofisticado
El principal inconveniente del Lexus NX está evidentemente en su precio. Es considerablemente más caro que un Toyota RAV4 y entra directamente en territorio premium.
Sin embargo, también ofrece argumentos para justificar esa diferencia. El interior está mejor terminado, el aislamiento es superior y la calidad de rodadura transmite una sensación claramente más refinada.
El RAV4 continúa siendo una compra excelente para quien priorice fiabilidad, eficiencia y practicidad. Pero para quienes quieran esas mismas virtudes acompañadas de más lujo, confort y calidad, el Lexus NX puede ser una alternativa todavía más completa.
