Adiós confirmado al gran icono del Dacia Sandero

La marca rumana actualiza la gama con una nueva versión de entrada
Es tan atractivo que no parece un Dacia
Hablar del Dacia Sandero es hablar de uno de los mayores éxitos comerciales del mercado europeo en los últimos años. Su combinación de precio ajustado, sencillez mecánica y costes de mantenimiento muy bajos lo han convertido en el coche elegido por miles de conductores que buscan un vehículo práctico sin realizar un gran desembolso. Sin embargo, los tiempos cambian y Dacia ha decidido decir adiós a uno de los elementos que mejor representaban la filosofía original del modelo: el motor atmosférico de acceso.
Durante años, esta mecánica fue la opción preferida de quienes simplemente necesitaban un coche fiable para desplazarse a diario. Sin grandes pretensiones, ofrecía un funcionamiento sencillo y un mantenimiento económico, dos cualidades que encajaban perfectamente con la filosofía de la marca. No obstante, la evolución del mercado y las exigentes normativas sobre emisiones han llevado a Dacia a reorganizar la gama del Sandero y apostar exclusivamente por motores turboalimentados mucho más modernos y eficientes.
Este cambio supone el final de una etapa para uno de los modelos más vendidos de Europa, pero también representa una mejora importante en términos de prestaciones, agrado de conducción y eficiencia.
El motor turbo toma el relevo
Con la desaparición del anterior propulsor atmosférico, el nuevo acceso a la gama pasa a estar protagonizado por el conocido motor 1.0 TCe de 100 CV, una mecánica de tres cilindros turboalimentada que ofrece un rendimiento claramente superior.
La diferencia respecto al antiguo motor no se limita únicamente a la potencia. El nuevo bloque desarrolla un mayor par desde bajas revoluciones, lo que permite acelerar con más facilidad, realizar adelantamientos con mayor seguridad y circular por carretera sin necesidad de reducir constantemente de marcha.
Esta mejora también se aprecia en el uso diario. El Sandero gana agilidad en ciudad, responde mejor cuando va cargado con pasajeros o equipaje y transmite una sensación de mayor soltura en prácticamente cualquier situación.
Además, el consumo continúa siendo muy contenido gracias a la pequeña cilindrada y a la eficiencia del motor turbo, manteniendo uno de los grandes argumentos del modelo: unos costes de utilización muy bajos.
Eso sí, la desaparición de la mecánica más sencilla implica que el precio de acceso sea ligeramente superior al que ofrecía anteriormente la gama.
Un utilitario que sigue siendo una referencia por relación calidad-precio
Aunque desaparezca uno de los motores más emblemáticos de su historia, el Dacia Sandero mantiene intactas las razones que explican su enorme éxito comercial. Sigue siendo uno de los coches más asequibles del mercado, con un interior amplio para su tamaño, un maletero de 328 litros y un comportamiento muy equilibrado tanto en ciudad como en carretera.
La gama continúa ofreciendo diferentes niveles de acabado para adaptarse a distintos perfiles de cliente, así como la conocida versión ECO-G alimentada por gasolina y GLP. Esta variante permite disfrutar de la etiqueta ECO y reducir notablemente el coste por kilómetro, convirtiéndose en una de las opciones más interesantes para quienes recorren muchos kilómetros cada año.
A todo ello se suma un equipamiento cada vez más completo, con elementos como pantalla multimedia, conectividad con Android Auto y Apple CarPlay, asistentes a la conducción y múltiples sistemas de seguridad que hace unos años eran impensables en un coche de este precio.
El adiós al motor atmosférico simboliza el cambio de rumbo de Dacia hacia una gama más eficiente y adaptada a las necesidades actuales. El Sandero pierde uno de los rasgos que definieron su personalidad durante años, pero gana en prestaciones, refinamiento y versatilidad. Todo apunta a que seguirá siendo uno de los coches más vendidos de Europa, demostrando que la relación calidad-precio continúa siendo su mayor argumento frente a una competencia cada vez más numerosa.