Más refinado y, para la mayoría, mejor que el Peugeot 3008 y con un comportamiento de referencia

Peugeot. Peugeot
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El segmento de los SUV compactos nunca había estado tan competido. Modelos como el Peugeot 3008, Hyundai Tucson, Kia Sportage, Volkswagen Tiguan o Renault Austral protagonizan una de las categorías con mayor volumen de ventas en Europa. Sin embargo, hay un modelo que sigue manteniéndose como una de las referencias para quienes buscan algo más que un coche práctico. Ese es el Mazda CX-5, un SUV que destaca por su refinamiento, su calidad de construcción y, sobre todo, por un comportamiento dinámico que continúa siendo uno de los mejores de su categoría.

Ahora, además, Mazda ha reforzado su atractivo con una campaña comercial que acerca este modelo a un mayor número de compradores, convirtiéndolo en una alternativa muy seria frente a algunos de los SUV más vendidos del mercado. Su combinación de diseño, tecnología y calidad hace que muchos conductores lo sitúen incluso por delante de algunos de sus rivales más populares.

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El diseño exterior sigue siendo uno de sus grandes argumentos. La filosofía Kodo de Mazda apuesta por líneas elegantes, superficies limpias y una imagen sofisticada que ha envejecido especialmente bien. A diferencia de otros SUV que recurren a formas muy marcadas o excesivamente llamativas, el CX-5 transmite una sensación de calidad y equilibrio que continúa siendo uno de sus principales atractivos.

Una conducción que marca diferencias

Si hay un aspecto en el que el Mazda CX-5 sobresale claramente es en la experiencia de conducción. Mazda lleva años desarrollando vehículos con un claro enfoque hacia el conductor, y este SUV es un buen ejemplo de esa filosofía.

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La dirección destaca por su precisión, el chasis ofrece un excelente control de los movimientos de la carrocería y la suspensión consigue combinar comodidad y estabilidad de una forma difícil de igualar. El resultado es un coche muy agradable tanto para viajar como para disfrutar en carreteras de curvas, algo poco habitual en un SUV familiar.

La gama mecánica también acompaña este planteamiento. El motor gasolina e-Skyactiv G de 141 CV con tecnología microhíbrida proporciona un funcionamiento muy suave, suficiente potencia para el uso cotidiano y la etiqueta ECO de la DGT, una ventaja cada vez más importante para circular por las grandes ciudades.

Además, la caja de cambios automática contribuye a mejorar el confort de marcha, mientras que las versiones con tracción total añaden un plus de seguridad cuando se circula sobre superficies con poca adherencia.

Calidad premium sin un precio desorbitado

Otro de los grandes argumentos del Mazda CX-5 es su habitáculo. La marca japonesa ha apostado por materiales de gran calidad, ajustes muy cuidados y un diseño elegante que recuerda más al de fabricantes premium que al de una marca generalista.

El sistema multimedia resulta intuitivo y se complementa con una instrumentación moderna, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, climatizador automático y un completo conjunto de asistentes a la conducción que incrementan tanto la seguridad como el confort.

El espacio disponible permite viajar cómodamente a cuatro o cinco ocupantes, mientras que el maletero ofrece una capacidad suficiente para responder a las necesidades de una familia en el día a día o durante las vacaciones.

Con la actual campaña de descuentos, el Mazda CX-5 se convierte en una de las compras más interesantes del segmento. Su elevada calidad de fabricación, un comportamiento dinámico que continúa siendo una referencia, un interior muy refinado y un equipamiento muy completo hacen que siga siendo una opción especialmente recomendable para quienes buscan un SUV con un enfoque más sofisticado sin tener que dar el salto a una marca premium.