Skoda lo aparta del mercado, adiós confirmado
Skoda retrasa su apuesta por la electrificación completa
Skoda le pone ocho marchas al Karoq
Skoda ha tomado una decisión importante sobre su futuro. La marca checa ha confirmado que no seguirá adelante con el proyecto de un coche eléctrico urbano que debía situarse por debajo del nuevo Epiq. La razón no está relacionada con la tecnología, sino con la rentabilidad. Los responsables de la compañía consideran que este tipo de vehículos siguen ofreciendo unos márgenes demasiado reducidos para justificar la inversión.
La estrategia cambia por completo. Mientras otras marcas aceleran su apuesta por los eléctricos pequeños, Skoda ha decidido concentrar sus recursos en segmentos donde obtiene mejores resultados. El nuevo Epiq mantendrá el papel de modelo eléctrico de acceso, sin que ningún otro vehículo más pequeño llegue a la gama durante los próximos años.
Skoda renuncia a pisar el acelerador en la transición hacia la electrificación
El propio Klaus Zellmer, consejero delegado de la marca, ha explicado que Skoda se encuentra en una posición muy sólida gracias a modelos como el Skoda Fabia, el Scala y el Kamiq. Según el directivo, estos vehículos disfrutan de una excelente aceptación comercial, ofrecen unos márgenes saludables y permiten aprovechar al máximo la capacidad de producción de la compañía.
La consecuencia es que el fabricante deja en manos de Volkswagen el desarrollo de los eléctricos urbanos derivados del proyecto ID. EVERY1. Zellmer considera que este mercado todavía está dando sus primeros pasos y que, por el momento, resulta complicado obtener beneficios con este tipo de automóviles de precio reducido.
La próxima apuesta de Skoda es el Kylaq
Eso no significa que Skoda renuncie a lanzar un modelo más asequible. Todo lo contrario. La marca estudia seriamente la llegada a Europa del Kylaq, un pequeño crossover comercializado actualmente en India. Con menos de cuatro metros de longitud y basado en la plataforma MQB A0, podría convertirse en una alternativa muy competitiva dentro del segmento de acceso.
Este modelo utilizaría el conocido motor 1.0 TSI de 115 CV, disponible con cambio manual o automático DSG. Adaptarlo a las exigencias europeas tendría un coste asumible para la marca. Además, permitiría ofrecer un vehículo con un precio estimado de entre 15.000 y 16.000 euros, muy por debajo del actual Fabia, cuyo precio de partida ronda los 24.990 euros.
En cualquier caso, Skoda deja claro que, al menos durante esta década, no habrá un nuevo eléctrico urbano en su catálogo. La prioridad pasa por reforzar los modelos de combustión más rentables y estudiar nuevas oportunidades.
