El Subaru E-Outback es el familiar más atractivo que jamás ha fabricado la marca

Subaru E-Outback. Subaru
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El Subaru E-Outback supone un antes y un después. También conocido como Trailseeker en otros mercados, es la reinterpretación eléctrica del mítico Outback. Un modelo que mantiene el ADN de la marca. Pero ahora con etiqueta CERO y enfoque totalmente nuevo.

Desde el primer vistazo, impone. Es grande. Muy grande. Con 4,84 metros de largo, 1,90 m de ancho y 1,67 m de alto, ofrece una presencia contundente. Además, su altura libre al suelo de 21 cm refuerza su carácter aventurero. Un familiar con alma de SUV.

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Apunta a ser el modelo más lujoso de Subaru

Frente a rivales como el Mercedes EQE SUV, el Volvo EX90 o el Kia EV9, el Subaru juega otra carta. Menos lujo. Más personalidad. Más enfoque práctico. Y una estética muy diferenciada.

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Antes de hablar de prestaciones, hay que detenerse en su planteamiento. Es un modelo global. Pensado para Europa y Estados Unidos. Y también una declaración de intenciones. Subaru entra de lleno en la electrificación, pero sin perder su esencia.

En precio, ya hay referencias. En Estados Unidos arranca desde unos 39.995 dólares, que equivalen aproximadamente a 34.350 euros. Una cifra muy competitiva para su tamaño. Y que lo posiciona como una opción interesante frente a modelos más caros.

Hasta 380 CV de potencia y casi 420 km de autonomía

En el apartado mecánico, sorprende. Cuenta con dos motores eléctricos y tracción total permanente. La potencia combinada alcanza los 380 CV. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 4,5 segundos. Y ofrece más de 418 km de autonomía gracias a su batería de 74,7 kWh.

En equipamiento, desde el acabado básico ya viene muy completo. Pantalla de 14 pulgadas, conectividad total y asientos calefactados. También incluye asistentes y dos cargadores inalámbricos. En conjunto, el E-Outback es un Subaru diferente. Más moderno. Más atractivo. Y listo para marcar una nueva etapa.