Multado con 200 euros un conductor a pesar de haber dado negativo en el control de alcoholemia

Interior del nuevo Mazda CX-6e
Interior del nuevo Mazda CX-6e. Mazda
Compartir

Un conductor ha sido sancionado con 200 euros tras ser interceptado en un control de alcoholemia, a pesar de que el resultado de la prueba no alcanzaba el límite sancionable. El caso pone de manifiesto que las multas en carretera no dependen únicamente de superar la tasa de alcohol permitida, sino también de determinadas conductas que pueden interpretarse como un intento de evitar la actuación policial.

La escena se produjo durante un dispositivo de control instalado por la Guardia Civil en un punto considerado estratégico de Sevilla, una zona donde los agentes detectan habitualmente conductores que superan la tasa de alcohol tras salir de zonas de ocio nocturno. El objetivo del operativo era evitar que personas que han consumido alcohol accedan a vías rápidas con niveles incompatibles con la conducción segura.

PUEDE INTERESARTE

Durante el desarrollo del control, uno de los agentes advirtió un comportamiento sospechoso en un vehículo que se aproximaba al punto de verificación. Los ocupantes del coche intercambiaron sus posiciones justo antes de llegar al control, de modo que quien conducía inicialmente pasó al asiento del acompañante.

Este movimiento no pasó desapercibido para los agentes, que decidieron detener el vehículo para realizar las comprobaciones correspondientes. Nada más abrir el coche, además, los guardias civiles percibieron un fuerte olor a marihuana en el interior del vehículo, lo que reforzó las sospechas iniciales.

PUEDE INTERESARTE

Cambiar de conductor antes del control también puede ser sancionable

Tras identificar a los ocupantes, los agentes solicitaron al joven que inicialmente conducía que realizara la prueba de alcoholemia. El resultado fue de 0,26 miligramos por litro de aire espirado, una cifra que, en principio, no implica sanción administrativa.

Cabe destacar que la normativa establece un margen de error aproximado del 5% en las mediciones realizadas por los etilómetros. Debido a este margen, las sanciones administrativas por alcoholemia comienzan a aplicarse a partir de los 0,27 miligramos por litro, por lo que el resultado obtenido quedó justo por debajo del límite sancionable.

PUEDE INTERESARTE

Sin embargo, la actuación previa de los ocupantes del vehículo sí fue considerada una infracción. Los agentes interpretaron el cambio de conductor realizado instantes antes del control como un intento de eludir la inspección policial.

Por todo ello, ambos ocupantes fueron denunciados administrativamente. La sanción económica asciende a 200 euros, una multa que no se debe al resultado de la prueba de alcoholemia, sino al intento de alterar la situación del vehículo para evitar el control.