La verdad sobre comprar un coche con distintivo C y cómo afectará a tu movilidad

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Peugeot. Peugeot
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Comprar un coche con distintivo ambiental C no implica necesariamente adquirir un modelo antiguo. También los coches nuevos con motor de combustión sin ningún tipo de electrificación —gasolina o diésel convencionales— reciben esta etiqueta siempre que cumplan la normativa de emisiones vigente. Por tanto, se trata de una clasificación plenamente actual y presente en buena parte de la oferta que hoy se comercializa.

La etiqueta C identifica a vehículos que cumplen estándares europeos de emisiones relativamente exigentes, situándose por encima de los modelos con distintivo B o sin etiqueta. Esto se traduce en un nivel de restricciones menor frente a los más antiguos, especialmente en entornos urbanos donde ya funcionan Zonas de Bajas Emisiones.

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Entre sus principales ventajas figura el acceso, en la mayoría de municipios con ZBE, sin prohibiciones generales. Aunque pueden existir limitaciones puntuales en episodios de alta contaminación, la situación actual permite una movilidad amplia en comparación con categorías inferiores. Además, los motores de gasolina modernos destacan por su eficiencia y consumos contenidos dentro de la combustión tradicional.

Otro punto relevante es el precio. Los vehículos con etiqueta C suelen ser más asequibles que sus equivalentes con tecnología híbrida o eléctrica. Esta diferencia de coste inicial continúa siendo un factor determinante para muchos compradores que priorizan la inversión inicial frente a beneficios fiscales o ventajas específicas.

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Ventajas actuales frente a un escenario regulatorio cambiante

El contexto normativo europeo avanza hacia una progresiva electrificación del parque móvil. La previsión de eliminar la venta de coches de combustión que emitan dióxido de carbono en los próximos años introduce una perspectiva a medio y largo plazo que puede afectar al valor residual de estos modelos.

En este sentido, aunque hoy mantienen libertad de circulación en la mayoría de situaciones, es previsible que con el tiempo aumenten las ventajas específicas para los vehículos ECO y CERO. Estos últimos disfrutan ya de beneficios como acceso sin restricciones a ZBE, posibles descuentos fiscales, ventajas en aparcamiento regulado o uso del carril VAO con un solo ocupante.

Existe la posibilidad de transformar determinados modelos de etiqueta C a ECO mediante la adaptación a GLP o GNC, con un coste aproximado de entre 1.500 y 3.000 euros, aunque no todos los vehículos son compatibles con esta solución.

Por todo ello, un coche con distintivo C representa actualmente una opción equilibrada entre precio y movilidad efectiva. Ofrece acceso amplio y una tecnología conocida, pero dentro de un marco regulatorio que evoluciona hacia mayores exigencias medioambientales y que puede condicionar su atractivo futuro.