Mazda ajusta la tarifa del CX-5 y demuestra que el gasolina eficiente sigue teniendo sentido

Logo de Mazda
Mazda. Mazda
Compartir

El Mazda CX-5 ajusta su tarifa y refuerza su posicionamiento en el segmento C-SUV con una propuesta que reivindica la vigencia del gasolina electrificado. En un contexto marcado por la electrificación total y los sistemas híbridos más complejos, la estrategia de la firma japonesa demuestra que un motor eficiente con hibridación ligera sigue teniendo pleno sentido cuando se combina con un planteamiento equilibrado y competitivo en precio.

Con 4,69 metros de longitud, el CX-5 se sitúa en la parte alta del segmento, ofreciendo una presencia notable y un planteamiento claramente familiar. Su diseño responde al lenguaje Kodo de la marca, con líneas fluidas, superficies limpias y una imagen elegante que huye de estridencias. Lo destacable en este caso es que mantiene una estética atemporal, capaz de competir en un entorno donde la diferenciación visual resulta cada vez más compleja.

PUEDE INTERESARTE

La versión protagonista de esta etapa incorpora el motor de gasolina e-Skyactiv G con tecnología mild hybrid (MHEV) y una potencia de 141 caballos. Este sistema integra un generador eléctrico que asiste al bloque térmico en fases de aceleración y permite recuperar energía en deceleraciones, optimizando el consumo sin alterar la arquitectura mecánica principal. Gracias a esta solución, el modelo obtiene la etiqueta ECO, ampliando sus posibilidades en entornos urbanos con restricciones.

PUEDE INTERESARTE

El carácter del motor se distingue por una entrega lineal y progresiva, propia de las mecánicas atmosféricas de la marca. La asistencia eléctrica puntual contribuye a suavizar transiciones y a reducir consumos en uso real, manteniendo cifras ajustadas para un SUV de su tamaño y planteamiento.

Calidad interior y equilibrio dinámico como pilares

El interior del CX-5 continúa siendo uno de sus argumentos diferenciales. La calidad percibida se sitúa por encima de la media del segmento generalista, con materiales agradables al tacto y un ensamblaje cuidado. Cabe destacar que la digitalización se integra de forma coherente, combinando instrumentación parcialmente digital con un sistema multimedia intuitivo.

PUEDE INTERESARTE

En términos de habitabilidad, los 4,69 metros de longitud se traducen en un espacio generoso para cinco ocupantes. Las plazas traseras ofrecen buena amplitud y el maletero presenta una capacidad competitiva, consolidando su enfoque familiar. La posición de conducción elevada y la ergonomía general refuerzan la sensación de control y confort en trayectos largos.

En el apartado dinámico, el CX-5 mantiene un equilibrio notable entre comodidad y precisión. La suspensión prioriza el confort sin comprometer la estabilidad, mientras que la dirección ofrece un tacto directo que mejora la sensación de conexión con el vehículo.

Por todo ello, el Mazda CX-5 con motor MHEV de 141 caballos confirma que el gasolina electrificado sigue siendo una alternativa plenamente vigente. El ajuste de tarifa refuerza su atractivo en un segmento estratégico y consolida su propuesta como SUV amplio, eficiente y bien resuelto.