Deja de comprar palas de pádel a ciegas: esto es lo que de verdad importa al elegir una

Un jugador con una pala de pádel en la mano. Unancor
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Coge un fin de semana y date un paseo por cualquier tienda de material deportivo. Tardarás poco en ver a alguien que entra pensando en comprar una pala de pádel y, cuando le preguntan qué nivel tiene, dice que “intermedio”, porque nadie se considera principiante ni tiene tanta soberbia como para considerarse profesional salvo que compita de verdad. ¿Qué pasará a continuación? Que saldrá con una pala que le han vendido con mucho entusiasmo, pero poca información. A las tres semanas, el codo de esa persona se resentirá, los golpes no saldrán como esperaba y la queja se repetirá: "Esta pala que me han vendido no vale para nada".

¿La verdad? Es simple: el problema no está en la pala. El problema está en que muchos jugadores no saben cómo elegir la pala de pádel correcta, ¡y no es su culpa! Hay mucho ruido de las marcas, infinidad de modelos con nombres imposibles y numerosas características que apenas se sabe para qué son, y también poco criterio real. ¿Estás en ese punto en el que vas mirando qué pala de pádel comprar? Pues frena, guárdate el mejor comparador de palas de pádel que hay aquí y, después, sigue leyendo.

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Los factores clave para elegir tu nueva pala de pádel

Nivel de juego, el criterio que más se ignora

Si solo puedes quedarte con una cosa de toda esta guía, que sea esta: la pala de pádel tiene que encajar con tu nivel, no con tus aspiraciones. Una pala de jugador avanzado en manos de alguien que lleva seis meses en la pista no va a acelerar su progresión, va a conseguir todo lo contrario: penalizarla.

Las palas de iniciación son más blandas, tienen un punto dulce que es mucho más generoso y absorben mejor los golpes que no están bien centrados, reduciendo el riesgo de lesiones. Sin embargo, las palas de competición están diseñadas para quien ya tiene una técnica más consolidada. Si no tienes experiencia, empieza por algo de bajo nivel o jugará en tu contra.

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La forma es mucho más que estética

Hay tres grandes morfologías de pala y cada una tiene una lógica distinta:

  • Pala redonda: sitúa el punto de impacto bajo y centrado, lo que la hace más controlable y perfecta para quien está empezando a definir cómo es su juego.
  • Pala diamante: sube el punto de impacto hacia la cabeza y dispara la potencia, pero exige saber muy bien lo que haces y cómo golpeas.
  • Pala de lágrima: está en un punto intermedio, ofreciendo algo de control, algo de potencia, sin comprometerse del todo con ninguna de las dos. La mayoría de los jugadores de nivel medio viven muy bien en esa zona.

El peso importa, y mucho

El margen habitual para el peso de una pala de pádel está entre 350 y 390 gramos. Parece poco, pero esa diferencia de cuarenta gramos es enorme cuando llevas dos horas jugando.

Las palas más ligeras permiten reaccionar más rápido, cansan menos el brazo y son mucho más amables con los codos y los hombros. Las palas más pesadas, por otra parte, generan más potencia de forma natural, pero requieren una condición física bastante mejor para no acabar en consulta. Si tienes cualquier historial de molestias articulares, el peso debe ser uno de los factores de más peso, valga la redundancia.

El núcleo, la parte que menos se mira y más se nota

Al mirar el interior de una pala de pádel, casi todo se divide entre foam EVA y foam de goma. El EVA es más duro, aguanta más golpes y ofrece una salida de bola más rápida y potente.

Por otra parte, el núcleo de goma es más blando, absorbe mejor el impacto y da más sensación de control, además de ser bastante más amable con las articulaciones. Para la mayoría de jugadores que no compiten en torneos con frecuencia, un núcleo blando o medio es la decisión más sensata y, a menudo, la más duradera.

Equilibrio, ese gran olvidado

Antes de mirar el diseño que tiene o cuánto cuesta, comprueba dónde está el centro de gravedad de la pala. Un punto de equilibrio alto, con más peso en la cabeza, potencia el golpe pero carga el brazo y multiplica el riesgo de epicondilitis, una lesión que conoce bien cualquiera que haya ignorado este consejo.

Luego está el punto de equilibrio bajo o medio, que hace que la pala sea más manejable, más rápida a la hora de defender y bastante más segura para partidos largos. La diferencia se nota, y mucho.

Con todo esto sobre la mesa, elegir la mejor pala de pádel te resultará bastante más fácil. El mercado está repleto de opciones para todos los gustos y tipos de jugador, así que haz un pequeño ejercicio de honestidad, asume tu nivel y ten en cuenta todo lo que te hemos contado. Con una buena pala de pádel a tu lado, no tardarás en mejorar y mostrar tu mejor versión en la pista.