Aston Martin nota las manos de Adrian Newey en el AMR26, es el coche más radical de la F1

La mano de Adrian Newey ya se nota en el AMR26: es el más diferente y radical de los vistos hasta la fecha
Fernando Alonso prueba en Montmeló el nuevo AMR26, así han sido sus primeras vueltas
Desde que Adrian Newey fichó por Aston Martin y se le adjudicó el proyecto del ARM26, la expectación estaba por las nubes. El veterano ingeniero es de lo mejorcito que hay en el Mundial de Fórmula 1. De sus pensamientos nació el Red Bull con el que Sebastian Vettel ganó en 2010 y en años posteriores. Gracias a él, el equipo de las bebidas energéticas empezó su 'era dorada' en el 'Gran Circo'. Con su destreza diseñando coches, la ilusión por ver de nuevo a Fernando Alonso luchar por un Mundial es más real que nunca. Y ahora, tras ver en pista el AMR26 por primera vez...
A Aston Martin le ha costado llegar a los test de Montmeló. Pese a que hay equipos que desde el lunes están al pie del cañón, el plan del equipo británico era otro. Con Newey decidiendo la hoja de ruta, se priorizó tener un poco más de margen en la fábrica para ajustar los últimos detalles. A fin de cuentas, se trata de un nuevo diseño, de una nueva reglamentación y de un nuevo motor. Todo tiene que estar en su sitio, controlado, para que la salida a pista sea buena y eficiente. Tras esperar varios días, Aston Martin aterrizó en Montmeló el miércoles por la noche y Lance Stroll pudo dar las primeras vueltas el jueves por la tarde. Ahí empezó el delirio.
Las cinco claves del AMR26
Las primeras imágenes del AMR26 confirmaron lo que muchos rumores habían dictaminado: el diseño de Adrian Newey es el más radical de toda la parrilla. A nivel de aerodinámica, el nuevo Aston Martin es el más diferente. Ni Mercedes, ni McLaren ni Ferrari. El AMR26 de Fernando Alonso destaca por diferentes motivos. El más destacable tiene que ver con los pontones huecos, que curiosamente recuerdan a los que Newey puso al Red Bull hace años. Más allá de eso, también llama mucho la atención las líneas definidas que hay por todo el monoplaza.
Una de las señas de identidad del AMR26 parece ser la tapa del motor, que se caracteriza por ser estrecha con una gran tobera de salida diseñada para evacuar eficazmente el calor del motor Honda. También destaca la suspensión trasera, que está integrada con la aerodinámica. Es decir, dicha suspensión tiene anclajes que interactúan directamente con el alerón trasero. Por último, la configuración de toma de aire, que está diseñada de manera radicalmente opuesta a cómo lo tienen los rivales. El objetivo de esta decisión es maximizar la eficiencia.
En conclusión, el AMR26 de Adrian Newey es un monoplaza radical, extremo y arriesgado. Aún así, entra dentro de los estándares del veterano ingeniero, que claramente ha querido poner su seña de identidad en el diseño del coche. La clave para el éxito será que todas estas decisiones de Newey logren un dendimiento más alto que otros equipos con otras decisiones.
