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El día que Simeone desesperó a Gary Neville

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Gary Neville como entrenador del Valencia CF
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Gary Neville y Diego Pablo Simeone se verán por primera vez las caras como entrenadores este domingo en el partido que disputan Valencia CF y Atlético de Madrid. Nunca antes se han enfrentado ocupando un banquillo, pero sí cuando en lugar de vestir de traje y corbata iban armados con botas y pantalones cortos. En ese sentido, el argentino parte con ventaja. Y es que hace 18 años, las selecciones de Inglaterra y Argentina se enfrentaron en un partido en el que Simeone desesperó a Gary Neville.   Simeone y Gary Neville se enfrentaron como jugadores en el Inglaterra-Argentina del Mundial de Francia 98El ahora entrenador inglés no guarda buenos de su etapa como internacional con Inglaterra. "Jugar con Inglaterra fue una pérdida de tiempo", confiesa Gary Neville en su autobiografía. Acostumbrado a coleccionar títulos con el Manchester United, el exjugador británico sufría cada vez que se enfundaba la camiseta de los Three Lions por el "miedo a las consecuencias que suponía cualquier fallo". Si el fútbol es una religión en Inglaterra, su selección es un infierno en el que se acumulan una extensa lista de fracasos aderezada por escasas alegrías. En la actualidad los aficionados ingleses han quedado narcotizados ante los continuos fracasos de su selección (algo similar a lo que sucedía en España antes de la Eurocopa de 2008), pero en el verano del 98 los delirios de grandeza británicos se encontraban en su punto más álgido. Después de quedarse a un paso de disputar la final de la Eurocopa de 1996, Inglaterra se consideraba favorita para levantar la copa del mundo en Francia 98. Es indispensable explicar este contexto para entender el dolor que supuso a los ingleses la eliminación ante Argentina en los octavos de final de aquel Mundial.

Argentina-Inglaterra, más que un partido

En términos futbolísticos, Argentina considera a Brasil su mayor adversario, mientras que los ingleses ven a Alemania como su antagonista. Sin embargo, los duelos entre argentinos e ingleses adquieren una dimensión especial. Son rivales deportivos, pero también enemigos políticos. Las desavenencias deportivas entre ambas selecciones nacieron en el Mundial de 1966 tras la victoria de Inglaterra por 1-0 gracias a un gol de Geoff Hurst en fuera de juego. Los argentinos todavía recuerdan aquel encuentro como 'el robo del siglo'. "Jugar con Inglaterra fue una pérdida de tiempo. Teníamos miedo a las consecuencias que suponía cualquier fallo", reconoce NevilleEsa enemistad aumentó como consecuencia de la Guerra de las Malvinas. La hostilidad entre ambas naciones ya no sólo se justificaba por lo que sucedía sobre el terreno de juego, sino también fuera de él. Este hecho sobredimensionó la victoria de Argentina frente a Inglaterra en el Mundial de 1986, en la que se produjeron la 'Mano de Dios' y el mítico golazo de Maradona en el que regateó a todo futbolista inglés que se le cruzaba por el camino. Desde aquel partido, no volvieron a verse las caras en partido oficial hasta Francia 98. Inglaterra interpretó aquel encuentro como una oportunidad de revancha. Era necesario ganar por el presente y también por el honor de una generación de futbolista ingleses que han pasado a la historia como meros actores de reparto en la histórica jugada de Maradona. Sin embargo, la picardía de Simeone y los guantes de Roa abrieron los ojos a los ingleses. Argentina acabó ganando ese duelo en la tanda de penaltis, pero la historia de ese partido sólo se puede interpretar a través de la figura de Diego Pablo Simeone.

Diez leones, un niñato

Gary Neville se adueño del flanco derecho de la defensa de Inglaterra, mientras que Diego Pablo Simeone formó parte del centro del campo argentino y el ahora entrenador del Atlético de Madrid fue clave para desequilibrar el partido. Provocó el penalti que abrió el marcador y protagonizó la jugada por la que ha provocado que este duelo pasara a la historia. Gary Neville estaba desesperado y más cuando David Beckham, su mejor amigo, fue víctima de la picardía del argentino.

A los 47 minutos, Simeone cometió falta contra Beckham. El inglés reaccionó de malas maneras y, desde el suelo, propinó una coz tras la que Simeone se desplomó. El árbitro del partido no lo dudó ni un segundo y mostró roja directa a Beckham. El resto de la historia es conocido. El partido terminó 2-2 y Argentina ganó en la tanda de penaltis. En aquel momento, el Spice Boy se convirtió en el foco de las iras de los aficionados ingleses y quien pagó los platos rotos de la derrota. "Diez leones y un niñato", título el Daily Mirror la crónica del partido. Con el paso de los años, Beckham recuperó el corazón del país y Simeone se convirtió en el malo de la historia. "Hay mucho dolor en el vestuario ahora mismo", reconoció Glenn Hoddle, seleccionador inglés tras el partido. Cuando Gary Neville entró en el vestuario se encontró llorando a David Beckham, uno de sus mejores amigos en el mundo del fútbol. Aquel momento representa uno de los peores recuerdos de Gary Neville como futbolista. En aquel momento, Simeone desesperó a Gary Neville. Este domingo, el inglés tiene una nueva oportunidad de revancha.