La decisión del Villarreal con Carlos Romero

Su cesión en el Espanyol ha sido un salto definitivo de nivel
Gerard Moreno vuelve a caer y Marcelino ya suma nueve bajas en el Villarreal CF
El Villarreal ya ha tomado una determinación de cara a la próxima temporada y tiene nombre propio: Carlos Romero. El lateral izquierdo, actualmente cedido en el RCD Espanyol, se ha convertido en una de las grandes revelaciones del curso y en La Cerámica no hay dudas. Con la salida de Alfonso Pedraza prácticamente sellada y un final de ciclo evidente en el carril zurdo, el club amarillo entiende que el relevo natural ya está en casa… aunque ahora mismo vista de blanquiazul.
Romero no solo ha crecido, se ha consolidado. Y eso ha cambiado por completo la planificación deportiva del Villarreal para el verano.
Un temporadón que despeja cualquier debate
Los números del defensa de Torrent son contundentes. Cuatro goles y dos asistencias en LaLiga, cifras impropias para un lateral, le sitúan como uno de los zagueros más productivos del campeonato. Pero su impacto no se limita al área rival: ha mejorado en lectura defensiva, recuperaciones y contundencia en el uno contra uno. El Villarreal lo cedió para que explotara y la apuesta ha salido mejor de lo esperado.
En Cornellà ha encontrado continuidad, confianza y galones. En Vila-real, mientras tanto, han seguido cada paso con lupa. La conclusión es clara: no habrá tercera cesión. El plan pasa por que regrese para quedarse y competir por la titularidad desde el primer día, compartiendo posición con Sergi Cardona y liderando una nueva etapa tras la marcha de Pedraza a la Lazio.
No es una apuesta de futuro, es una certeza de presente. Tanto que su nombre ya empieza a sonar incluso en órbitas de Selección.

La cláusula del miedo y una ausencia significativa
Paradójicamente, el gran protagonista de la planificación amarilla no estará este lunes sobre el césped de La Cerámica. Carlos Romero no podrá jugar el Villarreal-Espanyol debido a la conocida “cláusula del miedo”, una condición habitual en cesiones que impide enfrentarse al club propietario de sus derechos.
Su baja será especialmente sensible para el conjunto perico, donde es uno de los futbolistas con más minutos y peso ofensivo. También se perderá el duelo Ramón Terrats por la misma situación contractual. Dos ausencias que evidencian, indirectamente, el valor que ambos siguen teniendo para el Villarreal.
Mientras el Espanyol deberá reinventar su banda izquierda para ese encuentro, el Villarreal observa con tranquilidad. Sabe que, más allá de un partido concreto, Carlos Romero forma parte del proyecto 2026-27. La decisión está tomada: el futuro del lateral amarillo pasa por casa. Y esta vez, para quedarse.