Preguntas con respuesta: El equipo no responde, el club se "moderniza" y abre hacia una nueva época
Kiat Lim da un paso que parece definitivo para heredar el Valencia CF doce años después de la llegada de Peter Lim
Todavía cabreado por la derrota ante el Villarreal y por comprobar que, por mucho que cambien las cosas en los despachos, en el césped las reglas no lo hacen, reflexiono sobre la llegada de nuevos dueños-inversores al Valencia CF y a nuestras vidas. Siempre defendí que el Valencia CF era una perita en dulce. Un club con su historia, su masa social, su marca y su capacidad para movilizar a miles de personas es un objeto de lujo. ¿Cuántos clubes de élite se pueden comprar hoy en Europa con la trayectoria del Valencia? No se me ocurren muchos, la verdad. Por eso, que llegara un movimiento como la anunciada venta del 42% era más que previsible. Lo que no esperaba era que sucediera ahora, ni de esta manera. Me ha cogido por sorpresa, como a todos, y 48 horas después sigo asimilándolo. Todavía me cuesta creer que esté pasando.
Preguntas con respuesta
Aprovecho esta columna para contestar a todos los que me habéis preguntado por la operación. Lo hago después de hablar con mucha gente del Valencia CF y también de fuera del club. Y mi primera conclusión es que el movimiento me parece positivo. Entra dinero y, en lugar de depender exclusivamente de una única voz (Peter Lim), se incorpora al accionariado gente con una experiencia contrastada en el mundo del deporte y de la inversión. Eso, de entrada, suena bien.
¿Es el primer paso para que Peter Lim termine marchándose? ¿Se trata de una operación para que Kiat Lim herede definitivamente el control del club o de la antesala de la llegada de nuevos propietarios de forma definitiva? No tengo respuestas claras. Lo que sí sé es que los resultados deportivos no han mejorado con Kiat Lim al frente, pero sí que vi que con él al frente ha llegado un préstamazo de Goldman Sachs que ha permitido poner en marcha el necesario traslado al Nou Mestalla y que ahora llega una operación que supone la entrada de nuevos inversores en el capital. El dinero se mueve y si fluye, será buena noticia para el Valencia CF. Falta comprobar hacia dónde conduce todo esto.
¿Algún día volveremos a ver el Valencia CF de los valencianos? Me da pena, pero hay que ser realista y no podemos esconderlo. El Valencia CF que conocimos, el que conocieron nuestros padres, nunca volverá a ser el mismo. El fútbol ha cambiado y los clubes son cada vez más empresas, activos financieros y proyectos de inversión. La dimensión sentimental sigue ahí, pero convive con una realidad económica que ya no se puede ignorar. Queda el club, queda la camiseta y queda el sentimiento. La empresa ha cambiado y no volverá a ser la misma.
Ahora bien, si al Atlético de Madrid no le ha ido mal con la entrada de Apollo, ¿por qué tiene que irle mal al Valencia CF? No hay ninguna razón para pensar que esta operación vaya a fracasar de antemano. Tampoco para celebrar antes de tiempo. Modernizarse tiene estas cosas: o te subes al tren en marcha o corres el riesgo de quedarte en el andén viendo cómo los demás avanzan. Yo me subo.
El Nou Mestalla y el equipo
Me pasa lo mismo con el Nou Mestalla. Claro que lloraré cuando derriben el estadio que ha marcado tantas generaciones de valencianistas. Pero estoy convencido de que el cambio puede ser para mejor. Una cosa es la nostalgia y otra muy distinta renunciar al futuro. Se puede defender la historia del club y, al mismo tiempo, entender que necesita evolucionar.
Por eso conviene diferenciar la gestión económica de la deportiva. Aplaudo que lleguen recursos, que se abran nuevas vías de financiación y que el Valencia pueda acercarse a modelos de gestión más ambiciosos, como el de las franquicias de la NFL. Entre los nombres vinculados a esta operación aparecen Greg Penner y Carrie Walton Penner, figuras relacionadas con los Denver Broncos y con el mundo empresarial estadounidense. La experiencia que hay detrás de esos proyectos puede aportar mucho, siempre que se traduzca en decisiones acertadas para el Valencia.
Porque aquí está la clave. El dinero no marca goles, no gana eliminatorias ni devuelve por sí solo al Valencia a Europa. Para eso hacen falta una buena planificación, una dirección deportiva competente, una plantilla a la altura de la historia del club y una propiedad que entienda dónde ha aterrizado. Peter Lim ha demostrado que sabe hacer negocios (sobre todo en su beneficio) pero que de fútbol no tiene ni idea. El dinero es una herramienta. Lo importante es cómo se utiliza y ahí el papel de Braulio Vázquez va a ser clave. Todos le tenemos fe al gallego, pero denle dinero y apoyo. Kiat, Ann y Corey deben ser sus jefes ahora. Hacerlo mejor que Peter no es complicado.
El Valencia CF Bronco y Copero
Pero no quiero olvidar quiénes somos. Podemos hablar de inversores estadounidenses, de estructuras empresariales y de nuevas fórmulas de gestión, pero el verdadero equipo que queremos que sea Bronco y Copero sigue siendo nuestro Valencia CF, el de siempre. Ese equipo que convirtió la resistencia, el carácter y las noches de Copa en parte de su identidad. Ese sobrenombre que el valencianismo ha recuperado tantas veces y cuyo origen merece la pena recordar en estos tiempos de internacionalización.
Aquello de bronco y copero es algo ligado al nombre del Valencia CF desde hace casi 80 años cuando labró su leyenda a base de duros partidos y gestas imposibles en las que sacó a relucir la fuerza, la garra y el ímpetu bélico que ha permitido al Valencia CF ser lo que llegó a ser y ahora no es. De hecho, este Valencia apenas tiene los valores de aquel y eso es culpa de la gestión deportiva de Peter Lim y de la gente en la que ha delegado hasta la fecha y de la falta de inversión, que no se nos olvida.
¿El adiós de Peter Lim? ¿El ascenso de Kiat Lim? ¿Ambas cosas?
El movimiento se demuestra andando. Y, como me contaban algunos aficionados en Mestalla, solo el tiempo dirá si esta alianza es estable, si representa el principio del fin de Peter Lim, si consolida definitivamente a Kiat o si abre la puerta a una nueva etapa de crecimiento económico y éxitos deportivos de su mano.
Les juro que eso último es lo que más deseo. Que el Valencia vuelva a competir, que Mestalla recupere la ilusión y que los valencianistas dejen de mirar al futuro con miedo. Y para conseguirlo hay que cambiar, así que bienvenido sea el cambio. Pero que nadie se confunda: el objetivo no es tener más dinero porque sí. Es volver a tener un Valencia CF a la altura de su historia y sí, claro que para eso se necesita pasta y fichajes. Feliz semana de Copa. Ojalá pronto de nuevo un Valencia Bronco y copero.
David Torres
Delegado de ElDesmarque en Valencia
