Mourinho empeora a Xabi Alonso, firma el peor arranque desde Julen Lopetegui y empieza estar señalado

José Mourinho, en el banquillo del Metropolitano. Cordon Press
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Experto en desviar el foco cuando le conviene, el inicio de temporada de José Mourinho el Real Madrid arroja una evidencia puramente futbolística: el equipo no funciona. Florentino Pérez recuperó al luso en el peor momento de su carrera en los banquillos con el objetivo de devolver la ilusión a un madridismo que sigue pitando, recuperar un fútbol que de momento sigue siendo demasiado pobre y competir contra un Barça que, con sólo siete jornadas disputadas, se distancia ya a seis puntos en el liderato.

Los datos son abrumadores: Mourinho lleva peores números que Xabi Alonso en sus primeras siete jornadas de campeonato. Es, de hecho, el peor inicio liguero del Real Madrid desde el año 2018, cuando Julen Lopetegui ocupaba el banquillo del Santiago Bernabéu.

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Hasta la fecha, el equipo blanco ha logrado 15 puntos de 21 posibles, cayendo derrotado en sus dos salidas más complicadas: 1-0 ante el Betis y 2-1 ante el Atlético. De las cinco victorias logradas, dos de ellas se lograron con un gol en el último minuto, en ambos casos de Carlos Espí, ante el Espanyol y frente al Elche. Las tres victorias restantes fueron mucho más holgadas, pero no exentas de dudas en lo puramente futbolístico, tal y como sucedió en la segunda parte ante el Rayo Vallecano (2-1).

José Mourinho, peor que Xabi Alonso

El pasado curso, con Xabi Alonso a los mandos del equipo, el Real Madrid sumó 18 puntos en sus primeras siete jornadas, tres más que el actual. Ganó los seis primeros encuentros de manera consecutiva y su primer tropiezo fue precisamente en el Metropolitano, donde el Atlético le endosó un contundente 5-2. Tres jornadas después llegó el Clásico, con triunfo madridista pero un clavo en el ataúd de Xabi que jamás conseguiría ganarse: la rebelión de Vinícius al ser sustituido.

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El tolosarra fue destituido el 12 de enero tras la pobre imagen del Real Madrid en sus dos partidos de la Supercopa de España, sometido por el Atlético pese al triunfo y derrotado ante un Barça que arrancó por entonces una racha de triunfos imbatible para los blancos. En LaLiga, Xabi firmó 44 puntos en 18 jornadas, con un balance de 14 victorias, tres empates y dos derrotas. De momento, Mourinho ya lleva dos derrotas en siete jornadas.

El de Mourinho es, de hecho, el peor arranque liguero en los ocho últimos años. Tras siete jornadas, Xabi logró el pasado curso 18 puntos, mientras que Carlo Ancelotti nunca bajó de los 17 puntos en sus cuatro años anteriores. Zidane también firmó otros 15 puntos en 2019, y hay que remontarse a 2018, con Julen Lopetegui en el banquillo, para encontrar una cifra peor: apenas 14 puntos. El exseleccionador, de hecho, acabó destituido poco después.

Los últimos arranques del Real Madrid en LaLiga

2026: 15 puntos en 7 jornadas (José Mourinho).

2025: 18 puntos en 7 jornadas (Xabi Alonso).

2024: 17 puntos en 7 jornadas (Carlo Ancelotti).

2023: 18 puntos en 7 jornadas (Carlo Ancelotti).

2022: 19 puntos en 7 jornadas (Carlo Ancelotti).

2021: 17 puntos en 7 jornadas (Carlo Ancelotti).

2020: 16 puntos en 7 jornadas (Zinedine Zidane).

2019: 15 puntos en 7 jornadas (Zinedine Zidane).

2018: 14 puntos en 7 jornadas (Julen Lopetegui).

José Mourinho empieza a estar señalado

El Real Madrid cayó en un derbi marcado por la polémica, especialmente por esa jugada entre Kang In Lee y Fede Valverde que, según ha reconocido el CTA, debió ser expulsión. Pero en lo puramente futbolístico, la imagen del equipo blanco fue pobre, muy pobre.

Durante 50 minutos, en igualdad de condiciones, no inquietó ni una sola vez la portería de Oblak. Tras la expulsión de Huijsen, se limitó a sentirse superado e intentar que no le cayeran demasiados goles. Sin rebeldía, sin alma, sin fútbol. Un gol final a balón parado maquilló un resultado que podría haber sido bastante más abrupto. Antes de que el técnico luso montara su habitual show en rueda de prensa, miles de aficionados ya apuntaban al banquillo de manera directa por su paupérrimo planteamiento. Tras su comparecencia, eso sí, consiguió desviar el foco para que se hable de todo menos de fútbol.