El Real Madrid y el Atlético de Madrid acabaron en un empate a uno que no dejó contento a ninguno de los dos equipos. Un partido en el que hasta el empate de Kylian Mbappé no hubo disparos a puerta. Un encuentro en el que el conjunto llegaba con una defensa de circunstancias El Atlético de Madrid se puso por delante con un gol de penalti tras un pisotón de Tchouaméni sobre Samu Lino. Julián Álvarez consiguió engañar al guardameta madridista. Tuvo que llegar la segunda parte para que Mbappé aprovechara un rechace de un disparo de Bellingham que golpeó en Giménez. Desde entonces, parecía que el equipo blanco podría darle la vuelta al marcador, pero Jan Oblak lo impidió. Un empate a uno que mantiene la distancia entre ambos contendientes y que podría permitir al Barcelona recortar distancias con ambos.
El Real Madrid y el Atlético de Madrid acabaron en un empate a uno que no dejó contento a ninguno de los dos equipos. Un partido en el que hasta el empate de Kylian Mbappé no hubo disparos a puerta. Un encuentro en el que el conjunto llegaba con una defensa de circunstancias El Atlético de Madrid se puso por delante con un gol de penalti tras un pisotón de Tchouaméni sobre Samu Lino. Julián Álvarez consiguió engañar al guardameta madridista. Tuvo que llegar la segunda parte para que Mbappé aprovechara un rechace de un disparo de Bellingham que golpeó en Giménez. Desde entonces, parecía que el equipo blanco podría darle la vuelta al marcador, pero Jan Oblak lo impidió. Un empate a uno que mantiene la distancia entre ambos contendientes y que podría permitir al Barcelona recortar distancias con ambos.