España también sabe remontar y ya van 39 partidos sin perder

Lamine Yamal, en Wembley. Cordon Press
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Nadie dijo que fuera una tarea sencilla. La Selección estrenó su segunda estrella mundial con una victoria que explica por qué lleva tanto tiempo instalada en la cima: 2-3 a Inglaterra en Wembley, remontada incluida. Lamine Yamal abrió el camino, Inglaterra le dio la vuelta al encuentro en cuatro minutos y, cuando el partido se puso cuesta arriba, Álex Baena y Mikel Oyarzabal aparecieron desde el banquillo para completar una remontada de campeón. España no solo ganó en uno de los templos del fútbol, sino que lo hizo reaccionando a un escenario que hasta ahora no había necesitado afrontar.

Porque lo de España ya no es una racha simpática. Son 39 encuentros oficiales consecutivos sin perder y un nivel competitivo que se mantiene cuando cambian los rivales y los escenarios. Francia, Alemania, Italia, Inglaterra, Argentina... La Roja lleva tiempo acostumbrándose a mirar de frente a las mejores selecciones del planeta y salir de esos cruces con títulos y una sensación difícil de discutir: actualmente, España es la referencia del fútbol de selecciones. Campeona de Europa, campeona del mundo y ahora también capaz de ganar en Wembley cuando el guion decide ponerse feo. La España de Luis de la Fuente ha dejado de necesitar que todo salga perfecto, especialmente cuando el rival aprieta de verdad y manda; también sabe sufrir, levantarse y pegar cuando toca.

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Un contexto que España no suele experimentar

Y ahí está la diferencia con lo ocurrido durante el Mundial. En Estados Unidos, México y Canadá, España construyó su camino hacia la segunda estrella sin verse por detrás en el marcador: ni en la fase de grupos, ni en las eliminatorias, ni siquiera en aquella final ante Argentina que terminó resolviendo en la prórroga. Wembley planteó otra película. Inglaterra golpeó, España tuvo que perseguir el resultado y tocó remar contracorriente en un escenario de máxima exigencia. Y respondió.

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No hubo pánico ni renuncia a su identidad. Hubo fútbol, cambios desde el banquillo y una remontada que añade otra pieza al álbum de una Selección que parece no tener techo. 39 partidos después, España sigue sin perder. Y ahora también sabe cómo ganar a contracorriente.