Citroën vuelve a marcar diferencias con uno de los diseños más originales y elegantes de su historia

Citroën C5 Aircross
Citroën. Citroën
Compartir

Citroën siempre ha tenido una relación especial con el diseño. Desde el revolucionario DS de 1955 hasta modelos como el CX o el XM, la marca francesa ha demostrado que sabe fabricar coches capaces de distinguirse sin necesidad de seguir las tendencias del momento. Y el nuevo C5 Aircross recupera buena parte de esa personalidad con una carrocería que poco tiene que ver con la de su antecesor.

La segunda generación de este SUV familiar apuesta por unas formas mucho más marcadas, una iluminación especialmente original y una silueta que combina robustez con una elegancia poco habitual en su categoría. No pretende parecer un deportivo ni copiar el estilo de los SUV alemanes. Tiene una identidad claramente reconocible.

PUEDE INTERESARTE

Un frontal que recupera el atrevimiento de Citroën

La parte delantera concentra buena parte de las novedades. El nuevo C5 Aircross utiliza unos faros muy finos, acompañados por una firma luminosa de tres puntos que se ha convertido en uno de los elementos más reconocibles de los últimos Citroën.

El nuevo emblema ocupa una posición central y la parrilla se integra con bastante naturalidad en el resto del frontal. Las superficies son más limpias que antes, pero el conjunto mantiene una presencia contundente.

PUEDE INTERESARTE

De perfil también se aprecia un cambio importante. El capó es relativamente horizontal, los pasos de rueda están muy marcados y el techo mantiene una línea que permite aprovechar el espacio interior.

PUEDE INTERESARTE

La trasera es probablemente la zona más original. Citroën ha incorporado unos pilotos que sobresalen ligeramente de la carrocería, conocidos como Light Wings. Su diseño no responde únicamente a una cuestión estética, ya que también contribuye al trabajo aerodinámico del vehículo. Es una solución poco habitual que consigue darle personalidad sin recurrir a formas exageradas.

El confort sigue siendo una de sus grandes virtudes

El C5 Aircross mide aproximadamente 4,65 metros y utiliza una plataforma que permite ofrecer un habitáculo especialmente espacioso. La distancia entre ejes alcanza los 2,78 metros, una cifra que se traduce en una segunda fila cómoda para adultos. El maletero ofrece 651 litros independientemente de la motorización, una capacidad muy interesante para un SUV familiar.

Citroën también ha mantenido su apuesta por la comodidad. Los asientos Advanced Comfort utilizan acolchados específicos y la suspensión con amortiguadores hidráulicos progresivos está pensada para filtrar las irregularidades del asfalto.

El resultado es un coche orientado claramente a viajar con tranquilidad. No pretende ofrecer el comportamiento más deportivo del segmento, sino reducir el cansancio de los ocupantes durante los desplazamientos largos.

El interior también ha cambiado profundamente. Una gran pantalla vertical ocupa el centro del salpicadero, mientras la instrumentación digital queda situada delante del conductor. La presentación combina materiales de aspecto agradable con una distribución pensada para transmitir una sensación acogedora.

Una gama que también representa una nueva etapa

El nuevo C5 Aircross está disponible con diferentes tecnologías de propulsión. La oferta incluye una versión híbrida de 145 CV con etiqueta ECO, una alternativa híbrida enchufable de 195 CV y configuraciones completamente eléctricas.

Esta variedad permite adaptar el coche a necesidades muy diferentes, desde quien no dispone de un punto de carga hasta quien quiere realizar sus desplazamientos cotidianos utilizando electricidad.

Pero la mecánica no es lo que más distingue al nuevo Citroën. Su principal virtud está en haber recuperado una manera de diseñar que parecía menos presente en algunos modelos recientes de la marca. El C5 Aircross tiene una carrocería reconocible, detalles originales y unas proporciones que combinan elegancia con practicidad.

Citroën ha fabricado coches mucho más revolucionarios a lo largo de su historia, pero este SUV demuestra que todavía sabe introducir ideas propias en un segmento especialmente competitivo. Y eso, en una categoría donde muchos modelos terminan pareciéndose demasiado, tiene bastante mérito.