Audi enseña de nuevo su capacidad para crear coches elegantes con uno de los diseños más logrados de su gama

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Audi siempre ha tenido una habilidad especial para diseñar berlinas que transmiten elegancia sin necesidad de recurrir a formas extravagantes. El A4 fue durante décadas uno de sus mejores ejemplos, pero la llegada del nuevo A5 ha permitido llevar esa filosofía un paso más lejos. Su carrocería es más estilizada, el frontal tiene una presencia especialmente marcada y la trasera recupera parte del encanto de los grandes cupés de la marca.

El resultado es uno de los Audi más atractivos de su catálogo actual. No necesita ser un deportivo de altas prestaciones ni llevar una carrocería especialmente baja para transmitir dinamismo. Buena parte de su personalidad está en unas proporciones muy cuidadas.

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Una berlina que recupera el encanto de los cupés

El nuevo A5 mide aproximadamente 4,83 metros de longitud y sustituye al anterior A4 dentro de la gama de berlinas de combustión de Audi.

Su carrocería presenta un capó largo, una línea de techo que desciende suavemente hacia atrás y una trasera de formas muy limpias. Además, utiliza un portón de gran tamaño en lugar de la tapa de maletero tradicional, una solución que mejora considerablemente el acceso a la zona de carga.

El frontal mantiene la conocida parrilla Singleframe, acompañada por unos faros finos y entradas de aire que refuerzan la anchura del vehículo. De perfil destacan los pasos de rueda marcados y unas superficies que evitan acumular demasiados pliegues. Es un diseño moderno, pero mantiene esa sobriedad que siempre ha caracterizado a las mejores berlinas de Audi.

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La trasera completa el conjunto con unos pilotos unidos visualmente y una firma luminosa especialmente elaborada. También existe una carrocería Avant, que conserva buena parte de esa elegancia y añade la versatilidad de un familiar.

Un interior que combina tecnología y refinamiento

La renovación también se aprecia dentro. Audi ha desarrollado un salpicadero dominado por una gran superficie digital curva que integra la instrumentación y el sistema multimedia.

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El conjunto utiliza pantallas OLED y puede incorporar una tercera pantalla destinada al acompañante. También dispone de iluminación ambiental configurable y diferentes asistentes de conducción.

Pero lo interesante es que el habitáculo mantiene una presentación relativamente limpia. Los asientos, la consola central y los revestimientos buscan transmitir una sensación de calidad que encaja con el posicionamiento del modelo.

El espacio delantero es generoso y la segunda fila permite viajar cómodamente, aunque la caída del techo condiciona ligeramente la altura disponible respecto a una berlina de formas más tradicionales.

El maletero de la versión convencional ofrece 417 litros, mientras el Avant alcanza los 476 litros. No son cifras extraordinarias para su longitud, pero el portón facilita bastante las operaciones de carga.

Motores modernos para una berlina de largo recorrido

La gama incluye motores de gasolina y diésel, con versiones que incorporan tecnología de hibridación ligera MHEV plus. También existen alternativas híbridas enchufables, pensadas para quienes pueden recargar con frecuencia.

Audi mantiene la posibilidad de disponer de tracción quattro en determinadas configuraciones, así como suspensiones adaptadas a diferentes estilos de conducción.

El A5 está claramente orientado a viajar con comodidad, pero conserva un comportamiento preciso y una buena estabilidad a velocidades de autopista.

Su atractivo, sin embargo, aparece incluso antes de ponerse al volante. La carrocería combina una silueta deportiva con la elegancia de una berlina tradicional, algo que no resulta tan habitual entre los coches actuales.

En una gama donde los SUV ocupan buena parte del protagonismo comercial, el A5 recuerda por qué Audi construyó una reputación tan sólida fabricando berlinas.

Es un automóvil moderno, tecnológico y refinado, pero también uno de esos coches que demuestran que un buen diseño no necesita exageraciones para resultar especialmente atractivo.