Más singular y, para muchos, mejor que el Volvo EX30

MINI tiene un SUV eléctrico muy atractivo en todos los sentidos
Volvo redefine su estilo con el Volvo XC60 más atractivo que ha lanzado
El Volvo EX30 ha demostrado que un SUV eléctrico premium no necesita tener unas dimensiones enormes. Su diseño minimalista, sus buenas prestaciones y un interior muy particular lo han convertido en uno de los modelos más reconocibles de la nueva etapa de Volvo. Pero el MINI Aceman propone una interpretación completamente diferente de esa misma idea.
También es eléctrico, también tiene un tamaño contenido y también apuesta por una imagen moderna. Sin embargo, el MINI recupera muchos elementos característicos de la marca británica y los combina con una carrocería de cinco puertas que resulta difícil de confundir con cualquier otro SUV pequeño.
Un MINI que no se parece a los demás
El Aceman ocupa un espacio intermedio entre el Cooper eléctrico y el Countryman. Mide aproximadamente 4,08 metros, una longitud que lo hace especialmente adecuado para moverse por ciudad.
El frontal mantiene los faros de formas redondeadas característicos de MINI, aunque reinterpretados con una geometría más marcada. La parrilla está prácticamente cerrada y las protecciones inferiores aportan una imagen robusta sin convertirlo en un todoterreno.
De perfil destaca la línea de techo relativamente recta, acompañada por pilares oscuros y pasos de rueda pronunciados. Detrás aparecen unos pilotos verticales que pueden mostrar diferentes dibujos luminosos. El resultado tiene bastante más personalidad que muchos SUV eléctricos de dimensiones semejantes.
El Volvo EX30 apuesta por una estética completamente diferente. Sus superficies son limpias, los faros reinterpretan el martillo de Thor y el conjunto transmite una sensación de sobriedad muy característica de la marca sueca.
El MINI, en cambio, parece diseñado para llamar la atención incluso cuando está aparcado.
Un interior que convierte la pantalla en protagonista
La personalidad del Aceman continúa dentro. El salpicadero está presidido por una pantalla OLED circular de 240 milímetros de diámetro, una reinterpretación digital de la instrumentación central que durante décadas ha caracterizado a MINI.
El sistema permite controlar navegación, multimedia, climatización y diferentes funciones del vehículo. También incorpora modos de experiencia que modifican la iluminación ambiental y la presentación de la pantalla.
La decoración utiliza materiales textiles y superficies de aspecto sencillo, mientras una pequeña fila de interruptores físicos conserva parte del carácter tradicional de la marca.
El Volvo EX30 lleva el minimalismo todavía más lejos, concentrando gran parte de sus funciones en una pantalla central vertical. Su habitáculo resulta especialmente limpio, pero esa ausencia de controles convencionales puede exigir un periodo de adaptación. El Aceman ofrece una interpretación más desenfadada y visualmente reconocible.
El tamaño y la conducción marcan diferencias
La gama eléctrica del MINI incluye versiones con diferentes niveles de potencia. El Aceman E desarrolla 184 CV, mientras el SE alcanza 218 CV. Por encima queda el John Cooper Works, con una puesta a punto más deportiva y 258 CV.
Las versiones convencionales pueden superar los 300 kilómetros de autonomía WLTP, mientras el SE alcanza aproximadamente 400 kilómetros según configuración.
El Volvo EX30 dispone de alternativas con mayor autonomía y versiones mucho más potentes, incluida una de tracción total con prestaciones extraordinarias.
Pero el MINI tiene otras prioridades. Su carrocería es más corta, la dirección busca una respuesta rápida y el comportamiento intenta conservar esa sensación de agilidad que siempre ha caracterizado a la marca.
El maletero ofrece 300 litros, menos que los 318 litros del Volvo. Ninguno está pensado para sustituir a un gran SUV familiar, aunque ambos pueden resolver perfectamente las necesidades cotidianas de una pareja o una familia pequeña.
El EX30 resulta especialmente atractivo por prestaciones, autonomía y una imagen premium muy sobria. El Aceman responde con un diseño más singular, un interior lleno de personalidad y unas dimensiones especialmente cómodas para ciudad.
Para quien quiera un eléctrico compacto que también tenga carácter al volante, el MINI puede resultar una elección más interesante. No necesita ser más potente que el Volvo para ofrecer una experiencia diferente.