El Nissan más bonito de la historia de la marca es de 2025

Nissan. Nissan
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El Nissan Qashqai actualizado llegó a los concesionarios durante 2025 con una imagen capaz de cambiar por completo la percepción de un coche muy conocido. La silueta continúa siendo la del SUV compacto práctico de siempre, pero el frontal, las luces y los nuevos acabados aportan una personalidad que faltaba en las primeras versiones de esta generación.

Nissan ha fabricado deportivos tan recordados como los Z y los Skyline, de modo que hablar del más bonito de su historia es una declaración ambiciosa. El Qashqai defiende ese titular desde otro terreno: convierte un automóvil familiar y producido a gran escala en uno de los SUV generalistas con mayor presencia de su categoría.

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Un frontal inspirado en las armaduras japonesas

La gran transformación se encuentra delante. La parrilla está formada por numerosas piezas oscuras cuya disposición recuerda a las escamas de una armadura tradicional japonesa. Los faros principales quedan integrados dentro de ese dibujo, mientras las luces diurnas dibujan unas formas mucho más afiladas en los extremos.

Este cambio hace que el coche parezca más ancho y bajo sin alterar sus dimensiones principales. También elimina la gran V cromada que durante años identificó a numerosos Nissan. El nuevo frontal sigue siendo reconocible como un producto de la marca, aunque resulta más fino, elaborado y personal.

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Los acabados superiores añaden pintura bitono, llantas de hasta 20 pulgadas y detalles específicos. El conjunto puede ser vistoso sin caer en la apariencia recargada de algunos rivales. Incluso en colores discretos conserva una presencia que antes solo se conseguía escogiendo las versiones más deportivas.

Las proporciones siguen funcionando

El Qashqai mide 4,43 metros, una longitud muy razonable para un SUV que debe moverse tanto por ciudad como por carretera. La línea del techo se mantiene bastante recta y la luneta posterior no cae de manera exagerada. Eso conserva espacio interior y evita sacrificar utilidad para obtener una falsa silueta de cupé.

Los pilotos traseros son más convencionales que el frontal, pero envuelven los laterales y dan continuidad a las formas de las aletas. La carrocería queda bien asentada sobre las ruedas y las protecciones inferiores aportan robustez sin dominar el diseño.

Dentro, los nuevos materiales y tapicerías elevan la calidad percibida. El acabado N-Design puede incorporar Alcantara en zonas del salpicadero y las puertas, mientras que la pantalla central integra servicios de Google. No es un cambio tan radical como el exterior, aunque acompaña bien a la nueva imagen.

Un coche bonito que continúa siendo práctico

El maletero alcanza hasta 504 litros y puede superar los 1.500 con los respaldos plegados, según la configuración. Las puertas posteriores tienen una apertura especialmente amplia, facilitando colocar sillas infantiles y acceder a una segunda fila suficiente para adultos.

La tecnología e-Power refuerza su atractivo. El motor eléctrico es el único que impulsa las ruedas y el propulsor de gasolina se dedica a generar energía. La evolución más reciente rebaja el consumo homologado hasta aproximadamente 4,5 l/100 km y mejora el aislamiento acústico.

El Qashqai de 2025 resulta especialmente logrado porque el diseño no perjudica aquello que hizo popular al modelo. Sigue siendo compacto, espacioso y fácil de conducir, pero ahora añade un frontal que se reconoce en segundos y unos acabados con mucho más carácter. Pocos Nissan han combinado de forma tan convincente una apariencia llamativa con la practicidad necesaria para venderse a gran escala.