Renault vuelve a enamorar con un diseño que muchos consideran el mejor de toda su historia

La marca francesa opta por recuperar a uno de sus iconos
Este Renault es tan bonito que no parece un Renault
Renault ha decidido recuperar algunos de los modelos más queridos de su historia para construir su nueva gama eléctrica. Después del Renault 5, llega el turno del Renault 4 E-Tech, una reinterpretación del popular “4 latas” que conserva su carácter funcional, pero lo traslada al formato de un moderno SUV urbano.
El resultado es uno de los coches más originales de la marca francesa. Tiene numerosos detalles inspirados en el modelo clásico, aunque evita convertirse en una reproducción nostálgica incapaz de responder a las necesidades actuales.
Un homenaje que se reconoce inmediatamente
El elemento más característico del nuevo Renault 4 es su frontal. La gran pieza horizontal iluminada integra el logotipo de la marca y unos faros circulares que recuerdan directamente al automóvil lanzado en 1961.
También recupera la peculiar ventanilla lateral trasera de forma trapezoidal, las ópticas verticales divididas en tres secciones y determinadas líneas del capó. Incluso las protecciones inferiores y los pasos de rueda evocan el enfoque práctico y aventurero del original.
Las versiones Plein Sud incorporan además un gran techo de lona eléctrico. Es una solución poco habitual actualmente y uno de los guiños más acertados al Renault 4 clásico, que contó con diferentes variantes descapotables y de enfoque recreativo.
A pesar de todas estas referencias, el nuevo modelo no parece antiguo. Sus superficies limpias, la iluminación LED y la posibilidad de combinar diferentes colores para la carrocería y el techo le proporcionan una personalidad propia.
Más grande y práctico que el Renault 5
El Renault 4 E-Tech utiliza la misma plataforma eléctrica que el Renault 5, pero crece hasta los 4,14 metros de longitud. La carrocería es más alta, las puertas traseras tienen mayor tamaño y el acceso al habitáculo resulta más cómodo.
Esa diferencia permite ofrecer unas plazas posteriores más aprovechables y un maletero de 375 litros. La boca de carga está situada a poca altura, mientras que el asiento del acompañante puede abatirse para transportar objetos de hasta 2,20 metros, dependiendo del acabado.
El interior no resulta tan original como la carrocería. Su diseño se parece bastante al del Renault 5 y utiliza una disposición de doble pantalla, acompañada por mandos físicos para las funciones más importantes. Puede disponer del sistema OpenR Link con Google integrado y acceso a numerosas aplicaciones.
Dos baterías y hasta 408 kilómetros
La versión de acceso combina un motor eléctrico de 122 CV con una batería de 40 kWh. Homologa 308 kilómetros de autonomía y está especialmente orientada a desplazamientos urbanos y recorridos cotidianos.
La alternativa más completa desarrolla 150 CV y utiliza una batería de 52 kWh. En el acabado Evolution puede recorrer hasta 408 kilómetros, mientras que las versiones con mayor equipamiento se sitúan ligeramente por debajo de los 400 kilómetros.
En corriente continua, la recarga hasta el 80 % puede completarse aproximadamente en media hora. La bomba de calor forma parte del equipamiento, ayudando a contener el consumo energético cuando es necesario utilizar la calefacción.
La gama incluye los acabados Evolution, Techno e Iconic. Desde el nivel de entrada ofrece faros LED, climatizador automático, cámara trasera, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto y diferentes asistentes de conducción.
Un eléctrico que entra primero por los ojos
El precio oficial del Renault 4 E-Tech comienza en 29.589 euros. Con las promociones y las ayudas aplicables, la cifra puede reducirse hasta aproximadamente 26.474 euros. Las versiones más equipadas con batería grande y techo Plein Sud pueden superar los 38.000 euros.
No es el eléctrico con mayor autonomía ni el SUV urbano más barato. Su principal argumento está en haber recuperado un icono sin limitarse a copiarlo. Es reconocible como un Renault 4, pero también funciona como un automóvil familiar, tecnológico y completamente actual.
Considerarlo el mejor diseño de toda la historia de Renault puede parecer atrevido en una marca que ha creado modelos como el Alpine A110, el Avantime o el Renault 5. Sin embargo, pocos coches recientes han combinado nostalgia y modernidad con tanto acierto. Para muchos, esa será razón suficiente para enamorarse de nuevo.