El Mercedes-Benz más bonito de la historia de la marca es de 2014

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Cuando Mercedes-Benz presentó el Mercedes-AMG GT en 2014, dejó claro que no pretendía fabricar un deportivo más. Su misión era recoger el testigo de modelos tan emblemáticos como el SLS AMG o el SLR McLaren, pero con una personalidad propia. Desde el primer momento conquistó a los aficionados por una silueta que muchos siguen considerando una de las más elegantes y espectaculares jamás creada por la marca alemana.

Su diseño rompía con las tendencias habituales del segmento. Frente a la moda de los deportivos con motor central, el AMG GT apostaba por un inmenso capó delantero, una cabina muy retrasada y una parte trasera compacta. El resultado era una imagen musculosa y proporcionada que recordaba a los grandes gran turismo clásicos, pero reinterpretada con un lenguaje moderno y muy agresivo. Incluso hoy sigue siendo un coche capaz de atraer todas las miradas.

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Mercedes-AMG GT

Un deportivo de los que (casi) no quedan

El habitáculo también estaba pensado para transmitir sensaciones desde el primer instante. Solo disponía de dos plazas, con una posición de conducción muy baja y orientada al conductor. Los materiales, los acabados y el diseño del salpicadero reflejaban el nivel de calidad propio de Mercedes-AMG, combinando lujo con un marcado carácter deportivo. Todo invitaba a disfrutar de la conducción.

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Bajo esa larga carrocería se escondía otro de sus grandes argumentos: un espectacular motor V8 biturbo de 4,0 litros. A lo largo de su vida comercial estuvo disponible con diferentes niveles de potencia, desde 476 CV hasta 585 CV. Todas las versiones se asociaban a un cambio automático de doble embrague y siete velocidades, enviando toda la potencia al eje trasero, una configuración cada vez menos habitual.

Mercedes-AMG GT

Hasta 585 CV de potencia y solo 3,6 segundos para hacer el 0 a 100 km/h

Las prestaciones estaban a la altura de su apariencia. El AMG GT de acceso, con 476 CV y 630 Nm, aceleraba de 0 a 100 km/h en solo 4 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 304 km/h. En el extremo opuesto se situaba el impresionante AMG GT R, con 585 CV y 700 Nm, capaz de completar la misma maniobra en 3,6 segundos y llegar hasta los 318 km/h.

Durante su trayectoria, el modelo fue ampliando su gama con nuevas variantes y recibió una actualización estética en 2017. Los cambios fueron discretos, suficientes para mantener su imagen al día sin alterar una silueta que ya era considerada un icono. Mercedes supo conservar la esencia de un coche que había nacido para convertirse en referencia.

Mercedes-AMG GT

Más de una década después de su debut, el Mercedes-AMG GT continúa siendo uno de los deportivos más admirados de la firma de la estrella. Su combinación de diseño, motor V8, exclusividad y prestaciones ha permitido que muchos lo consideren el Mercedes-Benz más bonito de la historia reciente.