Ford tiene el deportivo más bonito de la historia y supera a modelos mucho más caros
El Mustang es un icono de la industria y uno de los iconos de Ford a nivel mundial
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Hay coches que trascienden su condición de medio de transporte para convertirse en auténticos iconos. El Ford Mustang pertenece a ese reducido grupo de modelos que han marcado generaciones y que, más de sesenta años después de su nacimiento, siguen despertando admiración entre los aficionados al automóvil. La última generación mantiene intacta esa esencia, pero incorpora una importante evolución en tecnología, calidad y comportamiento que le permite competir de tú a tú con deportivos mucho más caros.
En un momento en el que la electrificación y el downsizing dominan la industria, el Mustang continúa apostando por una receta cada vez más exclusiva: un gran motor V8 atmosférico, tracción trasera y un diseño que resulta inconfundible. Todo ello con un precio que sigue siendo considerablemente inferior al de muchos coupés premium europeos.
Un diseño espectacular que mantiene viva una leyenda
Pocas siluetas son tan reconocibles como la del Ford Mustang. La nueva generación ha evolucionado su estética sin romper con los rasgos que lo han convertido en uno de los deportivos más famosos del mundo.
El frontal adopta una imagen más agresiva gracias a una parrilla de mayores dimensiones y unos faros LED mucho más estilizados, mientras que el largo capó y la musculosa zaga continúan transmitiendo esa sensación de potencia incluso cuando el coche permanece detenido.
Las proporciones siguen siendo uno de sus mayores atractivos. La carrocería mantiene un perfil bajo, hombros muy marcados y unas líneas limpias que refuerzan su carácter deportivo. El resultado es un coche que llama la atención allí donde pasa y que muchos consideran el Mustang más atractivo jamás fabricado.
El interior también ha dado un importante salto adelante. Frente a generaciones anteriores, el habitáculo ofrece una imagen mucho más moderna gracias a la incorporación de dos grandes pantallas digitales integradas en un mismo conjunto orientado hacia el conductor.
Los materiales presentan una calidad superior, los ajustes son más cuidados y los asientos deportivos ofrecen un excelente equilibrio entre comodidad y sujeción lateral, permitiendo disfrutar tanto de un viaje largo como de una conducción más deportiva.
Un V8 que ya es casi una especie en peligro de extinción
Si el diseño enamora, el auténtico protagonista del Mustang sigue estando bajo el capó. Ford mantiene vivo uno de los motores más admirados por los amantes del automóvil: un espectacular V8 atmosférico de 5.0 litros que desarrolla más de 440 CV.
En una época en la que la mayoría de deportivos han recurrido a motores turboalimentados de menor cilindrada, el Mustang conserva un propulsor que destaca por su respuesta inmediata, su enorme capacidad de aceleración y, sobre todo, por un sonido absolutamente inconfundible que convierte cada trayecto en una experiencia especial.
El conductor puede elegir entre una caja de cambios manual de seis velocidades, ideal para quienes buscan la máxima conexión con el coche, o una transmisión automática de diez relaciones que ofrece cambios rápidos y un funcionamiento muy refinado.
Además de sus prestaciones, el Mustang incorpora una completa dotación tecnológica. Dispone de diferentes modos de conducción que modifican la respuesta del motor, la dirección y la transmisión, así como un amplio conjunto de asistentes de seguridad y un sistema multimedia de última generación compatible con Apple CarPlay y Android Auto.
En carretera, el comportamiento también ha evolucionado notablemente. La suspensión ofrece un mejor equilibrio entre comodidad y eficacia, la dirección transmite una mayor precisión y el conjunto resulta mucho más fácil de conducir que generaciones anteriores, sin perder el carácter salvaje que siempre ha definido al modelo.
El Ford Mustang demuestra que todavía hay espacio para los deportivos con personalidad propia. Su combinación de diseño icónico, tecnología moderna, un motor V8 que ya es una auténtica rareza y un precio muy competitivo frente a sus rivales hacen de él una de las propuestas más apasionantes del mercado para quienes siguen creyendo que conducir puede ser mucho más que desplazarse de un lugar a otro.
