El Volkswagen más icónico de la historia es de 1983

Esta segunda generación de su mítico compacto fue una revolución en la época
El nuevo Volkswagen es, para muchos, el más bonito de la marca
El Volkswagen Golf MK2 es mucho más que un coche. Es un símbolo. Un referente. Y uno de los compactos deportivos más influyentes de su tiempo. Desde su llegada en 1983, marcó el camino a seguir. Su filosofía era sencilla. Peso contenido. Buen motor. Y diversión al volante. No necesitaba grandes cifras. Solo equilibrio. Y eso lo convirtió en un auténtico icono dentro del mundo del automóvil.
El diseño seguía el estilo alemán. Líneas rectas. Muy limpias. Sin artificios. Pero con mucha personalidad. Era discreto. Aunque fácilmente reconocible. Un coche que ha envejecido realmente bien.

Una revolución en el segmento
En el interior, todo era funcional. Pensado para el conductor. Materiales resistentes. Y buen equipamiento para la época. Con elevalunas eléctricos, cierre centralizado o aire acondicionado en muchas unidades.
La versión más conocida montaba el motor 1.8 de 112 CV. Un bloque fiable. Y muy equilibrado. Pero la gama iba mucho más allá. Había opciones más prestacionales. Y también más eficientes.
Por ejemplo, el 1.8 16 válvulas elevaba la potencia hasta 139 CV. Más deportivo. Más rápido. Con mejor respuesta a altas revoluciones. Era una opción muy valorada por los más entusiastas.

Un modelo que sigue enamorando a los nostálgicos
También existió el G60, una versión sobrealimentada. Con compresor. Alcanzaba los 160 CV. Era el más potente de la gama GTI. Mucho más contundente. Y con mejores prestaciones.
Incluso hubo versiones más tranquilas. Motores de menor potencia. Pensados para el uso diario. Pero siempre con ese toque dinámico propio del Golf. Una gama muy completa.

En carretera, el comportamiento era excelente. Ágil. Preciso. Y muy divertido. La caja manual de cinco marchas ayudaba mucho. Todo estaba pensado para disfrutar conduciendo.
Además, destacaba por su fiabilidad. Mecánica robusta. Y mantenimiento sencillo. Un coche que aguantaba bien el paso del tiempo. Y que hoy sigue siendo muy apreciado. Por eso es, para muchos, el Volkswagen más icónico de la historia.