La DGT recuerda que deja de ser legal superar el límite de velocidad para hacer esta maniobra
Distancia de seguridad de la DGT
La DGT insiste en que el adelantamiento debe realizarse únicamente sin necesidad de superar los límites establecidos
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha reforzado un recordatorio clave en materia de seguridad vial: ya no está permitido superar el límite de velocidad bajo ninguna circunstancia, ni siquiera para realizar adelantamientos. Esta aclaración pone fin a una práctica que durante años generó cierta ambigüedad entre conductores, especialmente en carreteras convencionales, donde tradicionalmente se interpretaba que existía un margen para rebasar la velocidad máxima al adelantar.
El cambio responde a una modificación normativa que elimina cualquier excepción en este sentido. Anteriormente, se permitía superar en 20 km/h el límite establecido en vías secundarias al adelantar a otro vehículo, siempre que se hiciera de forma puntual y segura. Sin embargo, esa posibilidad ha desaparecido, alineando la normativa española con un enfoque más estricto en materia de seguridad.
No es ningún secreto que esta medida busca reducir el riesgo en uno de los escenarios más peligrosos de la conducción. Los adelantamientos en carreteras convencionales concentran un alto porcentaje de accidentes graves, especialmente por colisiones frontales. Al eliminar la posibilidad de exceder la velocidad, se pretende fomentar maniobras más calculadas y reducir la exposición al riesgo.
En este sentido, la DGT insiste en que el adelantamiento debe realizarse únicamente cuando las condiciones lo permitan sin necesidad de superar los límites establecidos. Esto implica valorar con mayor precisión la distancia, la visibilidad y la velocidad de los vehículos implicados antes de iniciar la maniobra.
Un cambio enfocado en la seguridad vial
Lo destacable en este caso es que la norma no introduce una nueva limitación, sino que elimina una excepción que podía generar interpretaciones erróneas. Con esta modificación, se simplifica el marco legal y se refuerza el mensaje de que los límites de velocidad son invariables en cualquier circunstancia.
Además, esta medida se acompaña de un mayor control por parte de las autoridades. El uso de radares y sistemas de vigilancia sigue siendo una herramienta clave para garantizar el cumplimiento de los límites, especialmente en tramos donde los adelantamientos son más frecuentes.
Por otro lado, la eliminación de este margen obliga a replantear la forma en la que se realizan ciertos adelantamientos. La anticipación y la prudencia ganan peso frente a una conducción más impulsiva, lo que contribuye a una circulación más homogénea y predecible.
Así, la decisión de la DGT marca un cambio relevante en la interpretación de la normativa vial. Más allá de la restricción en sí, el objetivo es reforzar una conducción más segura, eliminando prácticas que, aunque permitidas en el pasado, implicaban un riesgo significativo en la carretera.
