Los conductores que se muerdan las uñas se enfrentan a una sanción de tráfico

Autopista A3. eldesmarque.com
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Muchos conductores creen que solo se multa por exceso de velocidad. O por usar el móvil. Pero no es así. La DGT contempla sanciones por gestos cotidianos. Hábitos que hacemos a lo largo del día casi sin darnos cuentas. Acciones que parecen inofensivas. Pero que pueden salir caras.

Algunas de estas conductas pueden acarrear multas de hasta 200 euros. Incluso la pérdida de puntos. Todo depende del riesgo y del impacto en la seguridad vial.

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Morderse las uñas puede ser motivo de multa

Un ejemplo es morderse las uñas mientras se conduce. Puede parecer algo sin importancia. Pero implica perder atención. Y eso es sancionable. Aunque normalmente se considera falta leve.

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Lo mismo ocurre con acciones como besar al copiloto o hacer gestos por la ventanilla. Son distracciones. Y también faltas de civismo. En estos casos, las multas suelen rondar los 80 euros.

Incluso usar el móvil en una gasolinera puede tener consecuencias. Aunque el coche esté parado. Se considera una imprudencia. Y puede suponer una sanción económica.

Maquillarse en un semáforo también es motivo de multa

Pero hay conductas que van más allá. Por ejemplo, maquillarse en un semáforo. Aunque el coche esté detenido. Se considera una distracción grave. Y la multa puede alcanzar los 200 euros.

También es importante el estado del vehículo. Circular con la matrícula sucia o ilegible es una infracción seria. No solo implica una multa de 200 euros. También puede suponer la pérdida de puntos.

La clave está en la atención. La normativa exige mantener siempre el control. Incluso en momentos de aparente calma. Como un semáforo en rojo.

En definitiva, pequeños gestos pueden salir muy caros. La distracción es uno de los mayores riesgos al volante. Y la DGT lo tiene claro: mejor evitar cualquier conducta que nos haga perder concentración.