Mercedes reinventa el monovolumen eléctrico: así es el nuevo VLE con más de 700 km de autonomía
Combina confort de berlina, espacio modular para hasta ocho pasajeros y tecnología digital avanzada
Todo para redefinir el concepto de vehículo premium de gran espacio
Mercedes-Benz abre un nuevo capítulo en su estrategia de electrificación con el lanzamiento del VLE eléctrico, el primer modelo desarrollado sobre la nueva arquitectura modular Van Architecture. El modelo fusiona la comodidad y precisión dinámica propias de una berlina de lujo con la funcionalidad y amplitud de un monovolumen, inaugurando una categoría orientada tanto a familias como a servicios premium de transporte.
El VLE destaca por ofrecer una experiencia espacial completamente renovada, pensada para transportar hasta ocho ocupantes con un nivel de confort superior. Su diseño adopta una silueta estilizada y aerodinámica, con un coeficiente de resistencia de solo 0,25, contribuyendo a mejorar la eficiencia energética y la autonomía. La propuesta estética combina elegancia y modernidad, reforzando la sensación de exclusividad característica de la marca alemana.
Dos potentes versiones
En marcha, el modelo apuesta por una conducción refinada gracias a la suspensión neumática AIRMATIC con control automático de nivel, capaz de suavizar irregularidades y ofrecer una sensación cercana a la “flotación”. La dirección del eje trasero, con hasta siete grados de giro, mejora notablemente la maniobrabilidad en entornos urbanos y reduce el radio de giro a 10,9 metros, facilitando su uso cotidiano pese a sus dimensiones.
El primer modelo en lanzarse es el VLE 300 eléctrico, seguido del VLE 400 4MATIC eléctrico. Con una convincente autonomía de más de 700 kilómetros ( WLTP), el VLE 300 eléctrico de 203 kW se adapta perfectamente a los viajes de larga distancia. Más adelante, el VLE 400 4MATIC eléctrico, con más de 300 kW, será la versión de alto rendimiento; acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 6,5 segundos
Uno de los grandes avances del VLE reside en su sistema eléctrico. Equipa tecnología de 800 voltios y una batería con 115 kWh de energía utilizable que permite superar los 700 kilómetros de autonomía WLTP. Además, admite cargas ultrarrápidas capaces de recuperar hasta 355 kilómetros en apenas 15 minutos, reduciendo significativamente los tiempos de parada en viajes largos y eliminando la ansiedad por autonomía.
El interior representa otro salto cualitativo. Mercedes introduce una experiencia digital completamente nueva basada en MB.OS, su sistema operativo propio con inteligencia artificial integrada. Este ecosistema permite actualizaciones inalámbricas constantes y un asistente virtual capaz de comprender conversaciones complejas y aprender de los hábitos del usuario.
La cabina digital MBUX Superscreen agrupa tres pantallas bajo una superficie de cristal continua: instrumentación para el conductor, pantalla central y display específico para el acompañante con funciones de entretenimiento independientes. En la parte trasera, una pantalla panorámica retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K transforma el habitáculo en un espacio multimedia apto tanto para ocio como para trabajo, incluyendo videoconferencias.
La versatilidad es otro pilar fundamental. Los asientos pueden desplazarse, retirarse o configurarse eléctricamente mediante aplicación móvil, creando múltiples configuraciones interiores. Opciones como el asiento Grand Comfort añaden masaje, soporte lumbar y carga inalámbrica, elevando el confort a niveles propios de una limusina ejecutiva.
El VLE también integra asistentes avanzados de conducción bajo el sistema MB.DRIVE, con control de distancia activo, dirección semiautónoma y cambio automático de carril en autopista. Puertas correderas eléctricas, acceso manos libres y una ventana trasera independiente mejoran la practicidad diaria.
Gracias a su enfoque modular, el VLE puede adaptarse a distintos usos: vehículo familiar, transporte profesional o lanzadera de lujo. Con este modelo, Mercedes-Benz redefine el concepto de gran monovolumen eléctrico.
