Hecho en España, con etiqueta ECO y precio ajustado: el compacto que pone en aprietos al Skoda Kamiq

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El Citroën C4 se consolida como uno de los compactos más equilibrados del mercado gracias a una fórmula que combina fabricación nacional, etiqueta ECO y una gama mecánica adaptada a las nuevas exigencias medioambientales. Producido en la planta de Villaverde, en Madrid, el modelo francés refuerza su posicionamiento con una oferta microhíbrida que lo sitúa en una posición especialmente competitiva frente a alternativas como el Skoda Kamiq.

No es ningún secreto que la electrificación ligera se ha convertido en una solución estratégica para reducir emisiones sin disparar los costes. En este contexto, el Citroën C4 articula su gama en torno a motores microhíbridos de 110 y 145 CV, ambos asociados a un sistema de 48 voltios que optimiza la eficiencia y permite obtener la etiqueta ECO de la DGT.

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Estas versiones combinan un motor de gasolina con un pequeño propulsor eléctrico integrado en la transmisión automática, capaz de asistir en aceleraciones y maniobras a baja velocidad. El resultado es una conducción más suave en ciudad y una reducción del consumo en uso real, manteniendo unas prestaciones suficientes tanto para desplazamientos urbanos como para trayectos interurbanos.

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A ello se suma una política de precios ajustada que refuerza su atractivo dentro del segmento C, situándolo como una alternativa racional frente a SUV urbanos de tamaño similar.

Un planteamiento distinto al SUV convencional

Frente al enfoque del Skoda Kamiq, claramente orientado al concepto SUV, el Citroën C4 adopta una silueta más cercana a la de un compacto tradicional, aunque con una altura libre al suelo ligeramente superior. Esta configuración mejora la aerodinámica y contribuye a un comportamiento más estable en carretera.

Lo destacable en este caso es que el confort sigue siendo uno de los ejes centrales del modelo. La suspensión con topes hidráulicos progresivos y unos asientos diseñados para priorizar la comodidad refuerzan una experiencia de conducción relajada, diferenciándose de propuestas con un tarado más firme.

En el interior, el C4 ofrece una habitabilidad equilibrada y un maletero adecuado para un uso familiar, junto a un cuadro de instrumentos digital y un sistema multimedia compatible con las principales plataformas de conectividad. La dotación tecnológica se completa con asistentes a la conducción que elevan el nivel de seguridad.

Por todo ello, con motores microhíbridos de 110 y 145 CV, etiqueta ECO y producción española, el Citroën C4 se posiciona como un compacto que combina eficiencia, confort y coste contenido, poniendo en aprietos a rivales consolidados dentro y fuera del segmento SUV.