Los cinco modelos en el mercado de coches de ocasión que se devaluarán un 40% antes de que acabe el año

Seat. Seat
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El mercado de coches de ocasión atraviesa una fase de fuerte reajuste en el ámbito de los eléctricos. La rápida evolución tecnológica, la mejora constante en autonomías y tiempos de carga, y la llegada de nuevas generaciones más competitivas están provocando una depreciación acelerada en determinados modelos. En algunos casos, la pérdida de valor puede acercarse al 40 % en un solo ejercicio, especialmente en aquellos vehículos que pertenecen a las primeras etapas de la electrificación masiva.

El Renault ZOE encabeza con frecuencia los análisis de depreciación. Fue uno de los eléctricos más vendidos en Europa durante años, pero sus primeras versiones ofrecen baterías y sistemas de carga claramente superados por modelos actuales. La amplia oferta existente en el mercado de segunda mano, unida a la percepción de tecnología desfasada, está presionando sus precios a la baja de forma significativa.

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No es ningún secreto que los urbanos eléctricos de primera generación son particularmente sensibles a este fenómeno. El SEAT Mii Electric, pese a su planteamiento práctico y a su tamaño ideal para ciudad, acusa el impacto de nuevas propuestas con mayor autonomía y equipamientos más completos. La comparación directa reduce su atractivo y acelera su depreciación en el mercado de ocasión.

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La tendencia no se limita a modelos generalistas, sino que también afecta a propuestas de marcas premium.

Tecnología superada y presión del mercado

El BMW i3 es un ejemplo paradigmático. Su diseño innovador y el uso de materiales ligeros como la fibra de carbono marcaron un hito en su lanzamiento. Sin embargo, sus cifras de autonomía, especialmente en las versiones iniciales, han quedado por detrás de los estándares actuales. Este desfase tecnológico influye de forma directa en su cotización como usado, intensificando la caída de valor.

En el caso del Hyundai Ioniq eléctrico de primera generación, la situación responde a una lógica similar. Aunque destacó por su eficiencia energética, la evolución posterior del propio modelo y la competencia creciente dentro del segmento eléctrico han reducido su posición relativa en el mercado. Como consecuencia, sus precios de segunda mano muestran ajustes notables.

Por otro lado, el Nissan LEAF continúa siendo uno de los eléctricos con mayor volumen en el mercado de ocasión. Precisamente esa abundancia de unidades, sumada a la aparición de alternativas más modernas, favorece una depreciación acelerada, sobre todo en las primeras generaciones con autonomías más limitadas.

Cabe destacar que esta dinámica no responde únicamente al envejecimiento natural del vehículo, sino al ritmo vertiginoso de innovación en el sector eléctrico. La mejora constante en baterías y eficiencia redefine rápidamente el estándar del mercado, penalizando a aquellos modelos que, pese a seguir siendo funcionales, ya no representan el nivel tecnológico actual.