Porsche mete en la nevera el nuevo 718

El balance de 2025 deja el proyecto en stand by
La alternativa al Porsche Macan que, para muchos, es más bonita
Porsche vuelve a enfrentarse a una decisión incómoda. De las que pesan. Desde el 1 de enero, Michael Leiters ha regresado como CEO. Y una de sus primeras carpetas es explosiva. El futuro del 718. O, mejor dicho, su posible pausa.
El dilema es si continuar con el desarrollo de los Porsche 718 Cayman y Porsche 718 Boxster eléctricos, o frenar, incluso cancelarlos. Las versiones de combustión dejaron de venderse en 2025. El relevo debía ser eléctrico. Pero ahora todo está en revisión.
Leiters no es un recién llegado. Conoce la casa. Fue clave en el Cayenne. Ayudó a salvar a Porsche en los noventa. Después pasó por Ferrari y McLaren. Vuelve para sustituir a Oliver Blume, ahora al frente de Volkswagen. Y hereda un proyecto muy caro.

Porsche deja en stand by los 718 Cayman y Boxster
Las pruebas avanzaban. El 718 Cayman eléctrico rodó en el Nürburgring hace un año. El Boxster, incluso antes. Más de dos años y medio de desarrollo. Tests. Ajustes. Inversión continua. Pero el coste se ha disparado. Y el contexto ya no acompaña.
2025 fue complicado para Porsche. Especialmente en China. Las ventas cayeron. Estados Unidos es ahora el mercado clave. Y allí pesan los aranceles. Las acciones de Porsche bajan un 9% este año. Cambiar el rumbo eléctrico podría costar hasta 1.800 millones de euros.
Sin planes a corto plazo
La plataforma PPE Sport estaba pensada solo para eléctricos. Pero, según Autocar, se estudió adaptarla a combustión o incluso a un híbrido enchufable. No sería descabellado. Ver 718 eléctricos “base”. Y versiones GT con motor térmico. Un planteamiento mixto.
Por ahora, no hay decisión final. Pero el proyecto está en la nevera. A la espera. Mientras, Porsche ajusta gastos en Zuffenhausen y en China. Su estrategia deportiva encaja mejor. 911 GT3 R de combustión, 963 híbrido en resistencia y Fórmula E como laboratorio eléctrico. El nuevo 718 llegará. O no. Pero ya no tiene prisa. Y en Porsche, eso lo dice todo.