Star Wars: Galactic Racer llega a Amazon Luna: carreras galácticas para los miembros de Prime
El juego de Fuse Games se estrena en Luna coincidiendo con su lanzamiento mundial y permite a los miembros Prime acceder a la campaña
Star Wars: Galactic Racer, el juego que recupera la velocidad en la saga galáctica
Ya os contábamos hace unos días todo lo que nos ha gustado Star Wars: Galactic Racer en nuestro análisis, y parece que las críticas positivas se han impuesto en todos los medios internacionales. Y es que este juego de velocidad que homenajea al mítico Star Wars Racer tiene mucho que ofrecer y, además, si eres miembro de Amazon Prime no vas a necesitar comprarlo. Star Wars: Galactic Racer ya está disponible en Amazon Luna, coincidiendo con el lanzamiento mundial del juego. Los miembros Prime pueden ponerse a los mandos y comenzar la campaña para un jugador desde el mismo día de su estreno en el resto de plataformas.
Detrás de esta propuesta está Fuse Games, un estudio fundado por veteranos que han trabajado en Burnout y Need for Speed. Un currículum que invita a prestar atención cuando hablamos de velocidad, rivalidades y carreras en las que los golpes también cuentan. Aquí nos adentramos en un circuito clandestino de la galaxia de Star Wars, con vehículos de distintas clases, pilotos con cuentas pendientes y escenarios donde conviene mirar bastante más allá de la siguiente curva.
Una liga clandestina en tiempos de la Nueva República
Star Wars: Galactic Racer nos sitúa en los primeros años de la Nueva República. Mientras la galaxia intenta reconstruirse, Darius Pax pone en marcha la Galactic League, una competición clandestina con la que aspira a devolver las carreras a una edad de oro y acercarlas a las masas. Su entusiasmo por este deporte convive con un entorno donde encontramos trazados no autorizados, rivales y poderosos sindicatos.
Nuestro protagonista es Shade, un piloto solitario que persigue la gloria y la venganza. Su recorrido se articula mediante tandas de carreras, o runs, en las que debemos tomar decisiones que pueden dar forma al viaje. Elegimos rutas y eventos, seleccionamos mejoras y preparamos una configuración que encaje con nuestra manera de competir. La ambición es abrirnos un hueco entre los pilotos de élite de la galaxia; para conseguirlo, primero toca sobrevivir a sus desafíos.
La campaña permite desarrollar al piloto, experimentar con diferentes vehículos y mejoras y avanzar hacia el título de campeón de la Galactic League. Cada tanda nos ofrece otra oportunidad para ajustar nuestra preparación y llevar al límite tanto la máquina como nuestras habilidades al volante. Bueno, al equivalente galáctico del volante.
Cuatro clases de vehículos para encontrar nuestra trazada
El garaje tiene bastante que decir en la forma de afrontar las carreras. Galactic Racer incluye distintas clases de vehículos repulsores, cada una con un comportamiento propio. Los landspeeders están pensados para los derribos agresivos y las curvas suaves, mientras que las motos speeder proponen frenadas intensas y una aceleración explosiva. Elegir uno u otro cambia la manera de entrar en una curva y de disputar la posición.
A estas opciones se suma el skim speeder, un nuevo vehículo que recompensa conservar el impulso, enlazar trazadas fluidas y pasar con precisión por espacios estrechos. Es una propuesta que pone el acento en aprovechar el recorrido y medir bien los movimientos, especialmente cuando el circuito apenas deja margen.
También podremos pilotar podracers, uno de los grandes reclamos para los aficionados a Star Wars. Su velocidad impone una condición: compiten exclusivamente contra otros vehículos de su misma clase. Las demás clases pueden compartir circuito, de modo que diferentes estilos de conducción y trazadas se cruzan durante la carrera. Esa convivencia abre la puerta a encuentros impredecibles entre pilotos que afrontan el mismo recorrido de formas distintas.
Jakku, hielo y motores amenazados por el ácido
La Galactic League recorre escenarios conocidos de Star Wars y otros completamente nuevos. En Jakku, las carreras atraviesan el Cementerio de Gigantes, entre Destructores Estelares derribados y restos de AT-AT. La herencia del Imperio se convierte así en parte del paisaje de una competición que obliga a zigzaguear entre sus ruinas.
Ando Prime cambia los restos de guerra por paisajes helados, donde mantener el impulso resulta fundamental. Sentinel I, por su parte, incorpora otra clase de problemas: sus gases tóxicos y ríos de ácido pueden interferir con el motor. El entorno también cuenta cuando intentamos exprimir el vehículo, y el progreso nos permitirá descubrir más localizaciones.
Entre los rivales aparece una cara que los fans reconocerán enseguida: Sebulba, el piloto dug presentado en Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma. Su regreso al circuito se suma a un reparto de nuevos personajes y adversarios con los que tendremos que medirnos.
Arcade y Ubicaciones: otras formas de competir
Además de la campaña, Galactic Racer incluye Arcade y Scenarios. Arcade concentra la acción en eventos breves y directos: competir contra el reloj o cumplir un objetivo concreto en un circuito específico con un vehículo determinado. Una forma de ponerse a prueba con un desafío claramente definido.
Scenarios plantea eventos más largos y desafíos particulares. En este caso afrontamos tandas completas con diferentes reglas y personajes, ampliando las maneras de abordar la competición. Ambos modos acompañan el viaje de Shade y ofrecen otros formatos para explorar las posibilidades de las carreras.
Star Wars: Galactic Racer está disponible en todos los territorios donde Amazon Luna puede utilizarse con Prime. Los miembros de estas regiones ya pueden abrir Luna y comenzar a jugar. Entre la campaña, los distintos vehículos y los desafíos adicionales, tenemos unas cuantas razones para ir buscando casco: en esta galaxia, la primera curva promete estar concurrida.

