La esquiadora Lindsey Vonn, de 41 años, competirá en los Juegos Olímpicos de invierno con la rodilla rota: “Me siento fuerte”

Lindsey Vonn en rueda de prensa previa a los Juegos Olímpicos y esquiando en la Copa del Mundo
Lindsey Vonn en una rueda de prensa previa a los Juegos Olímpicos y esquiando en la Copa del Mundo. Europa Press
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En una semana donde el deporte internacional tiene la mirada puesta en la Super Bowl de la NFL, con un partido que enfrentará a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks y que además se podrá seguir a través del canal Cuatro en abierto para todo el público, no puede pasar desapercibido los Juego Olímpicos de invierno que darán comienzo el próximo 6 de febrero. Será una competición donde se podrá ver a absolutas bestias del deporte, pero una de ellas destaca por encima del resto: la legendaria Lindsey Vonn, que además lo hará con la rodilla totalmente destrozada.

Las palabras de Lindsey Vonn sobre su lesión de rodilla

La esquiadora norteamericana de 41 años se ha “destrozado completamente el ligamento cruzado anterior” el pasado viernes en Crans-Montana, en la Copa del Mundo. Esta, tuvo que ser recogida de la pista y evacuada en helicóptero. Para muchos, esa fue la última vez que creíamos haber visto a la leyenda del esquí en un descenso como profesional. Y mucho menos, nadie imaginaba que podría llegar a los Juegos Olímpicos de Invierno que darán comienzo en apenas dos días. Pero así lo ha confirmado la norteamericana en una rueda de prensa previa a dicha competición: “También tengo un edema óseo, que es una lesión común cuando te rompes el ligamento cruzado anterior”, dijo la esquiadora. A esto, añadió que “además tengo dañado el menisco y no sabemos si es de antes o después del accidente”. “Hemos estado haciendo una terapia extensa, consultado con médicos, y he estado en el gimnasio”.

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Esas fueron sus últimas palabras antes de dar la mayor sorpresa: “Hoy fui a esquiar, y considerando cómo siento la rodilla, que la siento fuerte y estable y no está hinchada, con la ayuda de una rodillera, estoy segura de que podré competir el domingo”. Con estas últimas palabras, ha quedado claro que la veterana norteamericana lo dará todo por estar presente en la competición más esperada para cualquier deportista olímpico invernal.