Jorge Martín dice basta y el gesto del doctor Ángel Charte lo dice todo: para antes de tiempo para descansar de su lesión
Pese a tener el APTO, Jorge Martín no ha terminado la jornada y emplaza su sufrimiento a mañana
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Jorge Martín ha vivido un viernes de auténtico sufrimiento en el Gran Premio de Malasia. El piloto de Aprilia llegaba a Sepang con una fractura en el radio de la muñeca derecha, consecuencia de la caída que sufrió en la 'sprint' de Phillip Island, y con muchas dudas sobre su capacidad para competir. Sin embargo, las primeras sensaciones fueron mejores de lo esperado. En la FP1, el madrileño completó 12 vueltas y terminó en la vigésima posición, a casi dos segundos del mejor tiempo de Marc Márquez. Un resultado discreto, pero que le permitió recibir el visto bueno médico para continuar durante el resto del fin de semana.
El propio equipo de Aprilia reconoció que Martín había terminado la primera toma de contacto en mejores condiciones de las que esperaba. "Mejor de lo esperado", decía el propio español al doctor Charte. Además, Paolo Bonora explicó que el plan pasaba por no acumular demasiadas vueltas durante la mañana y reservar fuerzas para la sesión de la tarde. El campeón del mundo de 2024 también había conseguido completar el primer objetivo: comprobar si podía pilotar con la muñeca lesionada. No era poca cosa teniendo en cuenta que apenas habían pasado seis días desde el accidente y que el propio Jorge había reconocido que, de no estar peleando por el Mundial, estaría en casa recuperándose con la mano escayolada.
La Practice, como un jarro de agua fría
La segunda sesión, sin embargo, ha cambiado por completo el panorama. Martín no ha podido mantener las buenas sensaciones de la mañana y ha terminado diciendo basta antes de completar el trabajo previsto en la Practice. La fractura y las exigencias físicas del trazado de Sepang han vuelto a poner de manifiesto las limitaciones con las que está afrontando el fin de semana. El objetivo ya no pasa únicamente por encontrar velocidad, sino por comprobar hasta dónde puede llegar sin comprometer todavía más una muñeca que necesita recuperarse. Tanto es así que tras únicamente tres vueltas, dijo basta y el doctor Charte le paró los pies.
La situación tiene una explicación que va mucho más allá de un entrenamiento complicado. Martín se está jugando el Mundial de 2026 con Marc Márquez, que aterrizó en Malasia como líder y con diez puntos de ventaja, después de que ambos se vieran involucrados en el accidente de Phillip Island. Quedan cuatro grandes premios para cerrar la temporada y el madrileño sabe que cada punto puede resultar decisivo. De ahí que haya asumido el riesgo de competir con el radio fracturado. Pero Sepang le ha recordado que una cosa es resistir sobre la Aprilia y otra muy distinta estar en condiciones de pelear contra Márquez.
