La reacción de Carlos Sainz al ser preguntado por Christian Horner y su posible vuelta a Red Bull en 2025: "Es lo que hay"
Carlos Sainz se ríe cuando le preguntan sobre Christian Horner, Red Bull y 2025
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La Fórmula 1 tiene una habilidad especial para dejar historias que nunca llegaron a escribirse. Fichajes que parecían imposibles, conversaciones que no terminaron de cuajar y pilotos que pudieron cambiar de equipo justo cuando el tablero empezaba a moverse. Christian Horner, que durante años manejó los hilos de Red Bull, ha decidido poner sobre la mesa algunas de esas operaciones en su autobiografía. Y entre los nombres que aparecen hay dos españoles que conocen de sobra lo que significa competir al máximo nivel: Fernando Alonso y Carlos Sainz. Dos caminos diferentes, una misma escudería y un par de decisiones que pudieron alterar el panorama de la parrilla.
El primero en aparecer en los planes del británico fue Alonso. Horner ha reconocido que valoró la posibilidad de incorporar al asturiano para la temporada 2025, una operación que habría sacudido el paddock por lo que suponía juntar al bicampeón del mundo con una estructura acostumbrada a pelear por los títulos. Pero la historia no terminó ahí. En sus memorias, el exjefe de Red Bull también desvela que pensó en Carlos Sainz, aunque con la mirada puesta en 2026. El madrileño, que había demostrado su nivel durante su etapa en Ferrari, también entró en las quinielas para regresar a una casa que ya conocía. "Era un piloto de Gran Premio experimentado, un hombre de equipo, y sabía que se dejaría la piel por la escudería", reconocía Horner.
De la confesión de Horner a la reacción de Carlos Sainz
Y es que imaginar a Sainz en Red Bull da para más de una pregunta. El piloto de Williams ya había pasado por Toro Rosso en sus primeros años en la Fórmula 1, antes de construir una trayectoria que le llevó a competir con Renault, McLaren y Ferrari. Volver a Milton Keynes habría supuesto cerrar el círculo, pero también meterse de lleno en un desafío de los grandes: compartir garaje con Max Verstappen y medirse a uno de los pilotos más dominantes de la parrilla con un coche diseñado para luchar por todo. Para Sainz, habría sido una oportunidad de cambiar su horizonte deportivo; para Red Bull, una apuesta por un piloto que conoce la casa y que ha demostrado que puede rendir al máximo nivel. Pero en la Fórmula 1 no basta con que las piezas encajen sobre el papel.
Al madrileño, en un evento este pasado jueves, le han preguntado directamente por esa posibilidad y su respuesta ha sido tan breve como reveladora. "Sí, ha dicho que estuve en su casa cenando. Es lo que hay", respondía con cara de incredulidad. Sin dramatismos, sin alimentar el juego de los fichajes y sin quedarse atrapado en lo que pudo haber sido.
