Fernando Alonso pudo fichar por Red Bull en 2025, pero el entorno de Verstappen se negó
Christian Horner explica que el nombre de Fernando Alonso estuvo sobre la mesa de Red Bull en 2025
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Fernando Alonso pudo haber cambiado Aston Martin por Red Bull y haberse metido de lleno en la pelea por el Mundial de Fórmula 1 en 2025. No es una fantasía ni una de esas operaciones imposibles que alimentan el mercado de pilotos: Christian Horner reconoce que quiso fichar al asturiano para compartir garaje con Max Verstappen. El exjefe de la escudería de bedidas energéticas ha destapado los detalles en su autobiografía, Drive, y ha señalado directamente al entorno del neerlandés como el principal obstáculo.
Todo se cocinó durante el Gran Premio de Japón de 2024, cuando el futuro de Sergio Pérez ya estaba en entredicho. "Durante el Gran Premio de Japón, Fernando incluso me dijo que tenía muchas ganas de pilotar junto a Max la temporada siguiente", explica Horner. Sin embargo, Helmut Marko, asesor de Red Bull, le trasladó que aquella posibilidad no gustaba dentro del círculo del campeón. "Dejó claro que no estaban contentos con esa idea", relata. Horner insiste en que Verstappen no fue quien frenó la operación: "Supe inmediatamente que esa orden no procedía de Max". Y deja clara su decepción.
Un nuevo futuro paralelo de Fernando Alonso
El desenlace es conocido. Alonso siguió ligado a Aston Martin, mientras Red Bull inició 2025 con Liam Lawson como compañero de Verstappen antes de sustituirlo por Yuki Tsunoda. Ninguno logró acercarse a la regularidad del neerlandés, que terminó peleando por el título hasta la última carrera, aunque Lando Norris acabó llevándose el campeonato. ¿Y si Fernando hubiera ocupado ese asiento? Red Bull habría incorporado a un piloto curtido en mil batallas, con dos Mundiales en el bolsillo y una capacidad sobradamente demostrada para sacar petróleo de situaciones complicadas. Además, habría tenido a su disposición un monoplaza con el que aspirar a victorias y, dependiendo de la evolución del coche, a algo mucho más grande. Para un Alonso que llevaba años esperando una oportunidad real de volver a luchar por el campeonato, la llamada de Horner habría sido difícil de rechazar.
Eso sí, aquello podía haber terminado como una fiesta o como un incendio. Verstappen no es precisamente un compañero sencillo de batir y Red Bull llevaba años girando alrededor de sus necesidades deportivas. Poner a Alonso en el otro lado del garaje habría obligado al equipo a gestionar dos personalidades fuertes, dos pilotos con hambre de ganar y una comparación constante que habría incendiado cada fin de semana. Fernando habría tenido una oportunidad de oro para buscar su tercer título, pero también el desafío de medirse cara a cara con Max en su propia casa.
