Carlos Sainz, sancionado tras hacer la mejor clasificación del año con Williams
Carlos Sainz se saca de la manga varias vueltas para clasificar noveno en el Gran Premio de Azerbaiyán; finalmente, partirá decimocuarto
Por qué la carrera del GP de Azerbaiyán de F1 es el sábado y no el domingo
Carlos Sainz tenía motivos para salir con una sonrisa de Bakú. El madrileño se ha colado en la Q3 y saldrá noveno en el Gran Premio de Azerbaiyán, un resultado que ni siquiera Williams parecía tener en el radar después de lo visto durante estos días. El equipo había llevado importantes mejoras al circuito urbano y, de repente, el FW48 respondió. “La verdad, ha sido una sorpresa para nosotros también”, reconocía Sainz después de la clasificación en DAZN. El piloto español sabía que las novedades podían ayudar, pero no hasta este punto: “Sabíamos que la actualización era importante y que nos iba a hacer ir más rápido, pero no he visto la posibilidad de ir a Q3 en ningún momento este fin de semana”.
Y ahí apareció el Sainz que tantas veces ha salvado clasificaciones complicadas. Una vuelta, confianza y a pescar. El madrileño detectó desde la primera tanda que algo había cambiado y empezó a creer que el sábado podía ser diferente. “Al principio de la Q1 he dicho, igual aquí hay una oportunidad de brillar un poquito, de meternos en Q3”, explicaba. Dicho y hecho: “He ido mejorando y la verdad que la vuelta de Q2 y la vuelta de Q3 han sido vueltones, no me puedo quejar”.
Carlos Sainz cambió el 'chip' en la Q1
También tuvo trabajo el muro de Williams. El equipo entendió durante la clasificación que su coche necesitaba un enfoque diferente y decidió cambiar el plan sobre la marcha. “A mitad de clasificación hemos descubierto que para nuestro coche era mejor hacer una vuelta de preparación extra. Hemos cambiado el plan, el equipo ha tenido la flexibilidad también y la agilidad para cambiar el plan. Una buena comunicación, con un coche que te lo permite y luego una buena vuelta cuando tocaba”, señalaba.
El noveno puesto no convierte mágicamente a Williams en un equipo de cabeza, pero sí supone una inyección de aire fresco para un Sainz que llevaba meses buscando señales de que el proyecto podía despegar. La actualización ha funcionado, el coche ha respondido y el español ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: aprovechar la mínima rendija. “No me puedo quejar”, decía Sainz. Y, después de una temporada en la que las alegrías habían sido contadas, probablemente sea una de las frases que mejor resumen su sábado en Bakú.
Una sanción que lo trastoca todo
Sin embargo, la felicidad ha sido bastante efímera. Horas después de terminar la clasificación, la FIA imponía a Sainz una sanción de cinco segundos. "Deducción de 5 posiciones en la parrilla de salida para la siguiente carrera/sprint en la que participe el piloto. 2 puntos de penalización", dicta el comunicado oficial.
El motivo lo explican en dicho comunicado. "Se mostraron banderas amarillas individuales en los sectores de señalización 4 y 5, en particular después de la curva 2 y en la aproximación a la curva 3. Las indicaciones amarillas eran claramente visibles y el SAI también recibió una advertencia por radio del equipo: «Amarilla delante, levanta el pie del acelerador». Sainz confirmó en la audiencia que estaba al tanto de la situación de las banderas amarillas. La telemetría mostró claramente que la reacción de Sainz a la luz amarilla se produjo únicamente en el Sector de Comisaría 5. No hubo una reducción significativa de la velocidad en el Sector de Comisaría 4que pudiera atribuirse razonablemente a una respuesta a la luz amarilla".
