La reacción de Mikel Oyarzabal: dos goles y una asistencia en 24 minutos tras el terrible dato de Cabo Verde
Tras no tocar un solo balón en media hora frente a Cabo Verde, ha resuelto el partido ante Arabia Saudí en menos tiempo todavía
Las tres claves del vendaval de España frente a Arabia Saudí: de la circulación del balón a Lamine Yamal
Mikel Oyarzabal acaparó gran parte de las críticas tras el primer partido de la Selección Española en el Mundial, frente a Cabo Verde. El delantero, que no tuvo en absoluto un buen partido de debut, fue protagonista en clave negativa con un terrible dato: no tocar ni un solo balón durante los primeros 30 minutos de partido. Algo inaudito, teniendo en cuenta que el eibarrés no es, precisamente, un delantero islote, sino que gusta de participar en la elaboración del juego. Sin embargo, su reacción en el segundo partido ha sido completamente rotunda, contundente e incontestable. Y es que, en menos tiempo de lo que tardó el otro día en tocar un solo balón, frente a Arabia Saudí ha logrado marcar nada menos que dos goles y dar una asistencia a Lamine Yamal.
Y es que corría apenas el minuto 11 del partido cuando, en una caída a banda izquierda, Mikel Oyarzabal recibió un balón en carrera. Como en los viejos tiempos en los que jugaba de extremo, el jugador enfiló hacia portería cuando vio entrando a Lamine Yamal al segundo palo. Su balón fue preciso, medido con escuadra y cartabón, y el jugador del FC Barcelona apenas tuvo que empujarle unos centímetros para introducirlo en la portería de Arabia Saudí.
Mikel Oyarzabal buscó el hat-trick con insistencia
Sin embargo, ahí no quedaría su actuación. Y es que buscaría el gol sin descanso. Primero, con un disparo desde la frontal del área. Luego le cayó un balón de un compañero dentro del área rival. Pese a que estaba rodeado, controló y la alojó en el fondo de la red sin mayor complicación. Y muy pocos minutos después, recibiría un regalo para empujar en el segundo palo. Todo eso en apenas 24 minutos. Eso sí, buscó el hat-trick con insistencia, dejando un par de tiros más a portería rival, pero sin la eficacia de los anteriores.
De este modo, Mikel Oyarzabal se quita el mal sabor de boca con el que debutó en un Mundial. Su partido ante Cabo Verde no fue bueno, pero al igual que el del resto de la Selección Española. Frente a Arabia Saudí, todos rindieron a gran nivel y lograron sacarse la espina del primer partido, responder a las críticas con un partido rotundo y devolver la confianza a los aficionados españoles que sueñan con ver a su país levantando de nuevo la Copa del Mundo.
