España busca la reacción en el Mundial y solo piensan en ganar a Arabia Saudí: "Están muy picados"
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La selección española afronta su segundo compromiso del Mundial con la obligación de reaccionar tras el inesperado empate sin goles ante Cabo Verde en la primera jornada. El 0-0 dejó un sabor amargo en el vestuario, no solo por la falta de acierto de cara a portería, sino porque el resultado complicó el camino hacia el liderato del grupo. España dominó la posesión y generó ocasiones suficientes para llevarse el triunfo, pero la falta de eficacia terminó pasando factura y obligó al equipo de Luis de la Fuente a afrontar el siguiente encuentro con un margen de error mucho menor. Ahora, el rival será Arabia Saudí, un duelo que el combinado nacional considera decisivo para mantener intactas sus aspiraciones de clasificarse como primera de grupo y depender de sí misma en la última jornada.
En la concentración española no existe otro pensamiento que no sea el de conseguir los tres puntos este domingo. La plantilla es consciente de que una nueva pérdida de puntos complicaría seriamente el objetivo de acabar en lo más alto de la clasificación, por lo que el mensaje interno ha sido claro desde el pitido final del estreno mundialista. Luis de la Fuente ha insistido durante los últimos días en que el equipo ha reaccionado de la mejor manera posible al tropiezo inicial y ha asegurado que sus futbolistas están "muy picados" después de no haber podido transformar su superioridad ante Cabo Verde en una victoria. El seleccionador considera que esa frustración puede convertirse en un estímulo para mostrar una versión mucho más contundente frente a Arabia Saudí.
El vestuario, con ganas de revancha
Esa misma idea la han trasladado varios de los referentes del vestuario. Jugadores como Aymeric Laporte han reconocido que el equipo tiene la responsabilidad de responder sobre el terreno de juego y demostrar que el empate fue solo un accidente. En la misma línea se ha expresado Martín Zubimendi, que ha subrayado que el grupo mantiene intacta la confianza en su fútbol y que el único objetivo pasa por derrotar a Arabia Saudí. Ambos coinciden en que la selección dispone de calidad suficiente para imponerse y que el partido debe servir para recuperar sensaciones, mejorar la eficacia ofensiva y reforzar la confianza de cara a la fase decisiva del campeonato.
España sabe que el margen de reacción existe, pero también que no puede permitirse otro tropiezo si quiere cumplir con las expectativas con las que llegó al torneo. Una victoria frente a Arabia Saudí devolvería al equipo a una posición favorable para luchar por el primer puesto del grupo y afrontaría la última jornada con el destino en sus propias manos. En el vestuario insisten en que la imagen ofrecida ante Cabo Verde fue mejor que el resultado y confían en que la falta de acierto sea un episodio aislado. La prioridad es convertir el dominio en goles, sumar los tres puntos y demostrar que la selección está preparada para dar un paso adelante cuando más lo necesita.
