Funes no se esconde sobre la jugada decisiva: "Si eso es penalti, ha habido 150 faltas"
Siete jornadas después, el Málaga hincó de nuevo las rodillas. El equipo de Martiricos cayó 2-1 frente al Mirandés en Anduva y puso fin a una racha sobresaliente de seis victorias seguidas que han catapuldado al equipo a las posiciones de play off. La derrota ante los rojillos no estuvo exenta de polémica por un penalti en la recta final que decidió el choque.
Tras el pitido final, tanto Funes como algún que otro protagonista expresaron su enfado por la decisión del árbitro de señalar penalti en ese saque de esquina. El técnico no quiso hacer sangre con el árbitro por su decisión y se limitó a hacer autocrítica.
“Si lo pita, es penalti. Penaltis de esos que también nos los piten a nosotros. No podemos achacarle eso al árbitro. Nosotros hemos cometido más errores que el árbitro. Si tenemos la torpeza de poner el dedo en el árbitro, nos estamos equivocando. A ver si contra la Cultural tenemos la suerte de enganchar un penalti primo hermano de este. Si eso es penalti, ha habido 150 faltas en el partido", expresó al respecto.
La crónica del Mirandés - Málaga
El Mirandés consiguió ante el Málaga (2-1) una victoria balsámica, imprescindible para empezar a recortar puntos en la pelea por la permanencia y, además, pone fin a la buena dinámica de un Málaga que esta vez no mostró su mejor versión y acabó cediendo ante un rival más intenso y decidido.
Se adelantó en la primera parte el Mirandés por medio de Carlos Fernández, que volvía a la convocatoria tras sanción e igualó el partido Ochoa aunque desde el punto de penalti, de nuevo Carlos, dio los tres puntos al Mirandés. El Málaga salió con personalidad, adueñándose de la posesión en los primeros compases y obligando al Mirandés a replegarse en su propio campo.
Ese dominio inicial estuvo a punto de traducirse en gol cuando Niño, muy atento dentro del área, cazó un balón suelto y sorprendió a Juanpa con un disparo que se estrelló en el palo, en la ocasión más clara de los andaluces hasta ese momento.
La reacción del Mirandés no tardó en llegar, en el minuto 9, una acción vertiginosa de los jabatos terminó con Javi Hernández recibiendo en la frontal, recortando a Gabilondo y sacando un disparo cruzado que obligó a Alfonso Herrero a emplearse a fondo para enviar el balón a córner. A partir de ahí, el conjunto local comenzó a ajustar mejor la presión y a incomodar seriamente la salida de balón del Málaga, que empezó a sufrir para construir juego desde atrás.
Los rojillos crecieron con esa presión alta y volvieron a rondar el gol con un centro muy peligroso de Toni Tamarit que se paseó por el área pequeña sin encontrar rematador, ante la imposibilidad de Ali Houary y Carlos Fernández de llegar a tiempo. El partido ya había cambiado de guion y el Mirandés terminó por confirmar su mejoría en el marcador, tras neutralizar el dominio inicial del Málaga, los de Anduva comenzaron a mandar y a generar peligro constante.
El premio llegó con un sensacional centro de Selvi Clua que encontró a Carlos Fernández en el área. El delantero, muy atento en el área pequeña, no perdonó y batió a Alfonso Herrero para poner el 1-0 con el que se llegó al descanso. Los andaluces salieron decididos a buscar el empate y avisaron pronto con una acción individual de Dani Lorenzo, que rompió líneas desde el centro del campo y filtró un pase para Chupe, cuyo remate terminó estrellándose en el cuerpo de Rafel Bauzà cuando Anduva ya contenía la respiración.
La respuesta rojilla no se hizo esperar y estuvo muy cerca de ampliar la ventaja en una mala salida de Alfonso Herrero tras un saque de esquina permitió a Carlos Fernández rematar a puerta, pero Carlos Puga apareció providencial para despejar el balón sobre la misma línea de gol y mantener con vida al Málaga.
El partido ganó en ida y vuelta hasta que el conjunto visitante encontró el empate en el que Dani Lorenzo volvió a ser protagonista al detectar el desmarque de Carlos Puga por la banda derecha. El lateral puso un centro preciso al área que Adrián Niño no logró rematar, pero el balón quedó muerto para Aarón Ochoa, que no perdonó y superó a Juanpa para firmar el 1-1.
Lejos de acusar el golpe, el Mirandés reaccionó con personalidad y comenzaron a enlazar posesiones más largas y a controlar los mejores momentos del Málaga. Tras unos minutos de imprecisión por parte de ambos equipos, el Mirandés volvió a golpear con peligro con un centro de Pablo Pérez desde la izquierda fue peinado por Carlos Fernández y cayó a Toni Tamarit, cuyo disparo se marchó excesivamente cruzado.
El empuje local se intensificó y estuvo a punto de traducirse en gol en una falta botada por Javi Hernández que Alfonso Herrero rozó lo justo para que el balón acabara estrellándose en el larguero. Anduva ya percibía que el segundo tanto estaba más cerca del área visitante y poco tardó tras botar un córner en el que el colegiado señaló penalti por un agarrón de Carlos Puga sobre Cabello dentro del área.
La acción, muy discutida por el Málaga por la levedad del contacto, no fue revisada por el VAR y Carlos Fernández asumió la responsabilidad desde los once metros y, aunque Alfonso Herrero adivinó el lado, el disparo fue tan ajustado que result ó imparable. Con ventaja en el marcador, el Mirandés apostó por cambios de perfil defensivo para proteger un resultado que podía significar su primera victoria de la temporada en Anduva esta temporada y la tercera como local.
El Málaga apuró sus opciones hasta el final y, ya en el último minuto, Dorrio estuvo a punto de silenciar el estadio con un remate de tacón que se marchó rozando el palo. No hubo tiempo para más y Anduva celebró un triunfo trabajado y merecido que permite tomar aire a los jabatos y rompe la racha de seis victorias consecutivas del Málaga.
