Arda Guler empujó a Ure y se fue a por el cuarto en mitad de la revisión de su acción con Peque
El turco se apartó de las protestas a sabiendas de las posibles consecuencias
El VAR no encontró ninguna toma válida del codazo de Arda Güler para que Busquets Ferrer analizara la acción
Hay imágenes que valen más que cualquier palabra. Así iniciaba el Sevilla, ironizando sobre lo ocurrido en el Santiago Bernabéu, su mini-crónica de la cita de este domingo y así podríamos arrancar esta noticia en ElDesmarque, donde os mostramos, en exclusiva, el comportamiento de Arda Guler durante la revisión: discusión con Robbie Ure, con el cuarto árbitro... y explicaciones para sus compañeros.
Fue inmediato. El Real Madrid acabó la jugada, el árbitro fue a buscar a Peque Fernández -que era levantado por Huijsen a tirones- y Arda Guler huyó de la situación. El turco sabía que podía no solo ser expulsado, sino también perderse El Clásico y es por ello que intentó salir de la imagen.
Por el camino se encontro con Robbie Ure, delantero del Sevilla, al que, después de dedicarle algunas (bonitas, posiblemente) palabras, empujó y se quitó de su visión antes de buscar a su verdadero objetivo.
El turco, entendiendo que el árbitro había sido avisado por la acción, se fue directo a por el cuarto árbitro, que ya estaba intentando tranquilizar a Luis García Plaza y que ahora se encontraba con el jugador del Real Madrid pidiéndole más explicaciones.
En ese momento, Guler desaparece de la escena. Mientras en el centro del campo sus compañeros discutían y el árbitro intentaba escuchar al VAR, el ex del Fenerbahce decidió quedarse varios metros atrás, intentando no ver lo que estaba ocurriendo.
Sus gestos delataban cierta preocupación y compañeros como Tchouameni o Mbappé intentaban preguntarle lo que había ocurrido. El contenido de la conversación, evidente, es imposible de descifrar entre manos y distancia de grabado.
Tocaba esperar, seguir esperando y seguir explicando. Guler le decía a Mbappé que le había golpeado con la inercia de la carrera (haciendo gestos con sus brazos) y en el Real Madrid esperaban que el VAR no llamase al árbitro, sino todo iba a complicarse seriamente.
Finalmente, ni el VAR, ni el árbitro de campo, consideraron que tuviesen que expulsar a Arda Guler -supuestamente ante la falta de imágenes nítidas- y el mediocampista recibiría un último mensaje de Huijsen, al que posiblemente le agradecía ese tirón a Peque Fernández para librarse de cualquier reprimenda.
