Si lo de Guido no era penalti... ¿Qué habría pasado en Granada?
“En el caso que nos ocupa, derivándose de forma patente de las imágenes aportadas la inexistencia de un derribo provocado por el jugador amonestado, procede estimar las alegaciones formuladas”. Así ha argumentado el Comité de Competición de la RFEF la retirada de la tarjeta amarilla a Guido Rodríguez, el centrocampista argentino del Real Betis Balompié que, por tanto, no está sancionado y podrá jugar este miércoles ante el Cádiz CF. La afirmación no tendría demasiada importancia si se refiriera a un lace normal del juego en el partido que los verdiblancos perdieron en Granada, pero el problema es que se refiere a la jugada que marcó el choque. El penalti que Sánchez Martínez señaló en el minuto 10, que acabó en el primer gol de Soldado y fue reflejado en el acta de la siguiente manera: “En el minuto 10 el jugador (21) Rodríguez, Guido fue amonestado por el siguiente motivo: Derribar a un contrario en la disputa del balón, impidiendo con ello una ocasión manifiesta de gol dentro del área penal”. Iglesias Villanueva, encargado del VAR en este partido, no rectificó la situación.
De este modo, Competición confirma las quejas del Betis. No hubo derribo, no debió haber penalti y el primer gol de Soldado, por tanto, no debió subir al marcador. A partir de ahí, toda especulación es ‘metafútbol’, pero el Betis es un equipo encaja muy mal los golpes y suele quedar grogui durante un tiempo cuando una decisión de este tipo le perjudica. El segundo gol del delantero valenciano llegó apenas seis minutos más tarde del primero, y el encuentro quedó visto para sentencia. No es la primera vez que el Betis protesta una circunstancia similar, pero a perro flaco todo son pulgas y las decisiones arbitrales no le están ayudando. En esta temporada, los partidos ante el Real Madrid y la Real Sociedad tuvieron muchos puntos oscuros, y ahora se suma este ante el Granada CF, con la confirmación definitiva de que nunca debió pitarse el penalti con el que los nazaríes abrieron el marcador. Luego será o seró, pero sin duda, el partido quedó marcado por una decisión confirmada ya como errónea.
