La delicada situación de Ben Yedder

Ben Yedder se lamenta tras fallar el penalti en la final de la Supercopa ante el Barcelona.
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La Supercopa de España ha dejado marcado, quizás para siempre, a Wissam Ben Yedder, y no sólo por el penalti que falló en el último minuto y que dilapidó las opciones del Sevilla FC de ganarle la final en la prórroga al FC Barcelona. Desde que llegara Pablo Machín para comandar la nave sevillista, el soriano ha pedido un delantero referencia que se adapte bien a su sistema. Alto y fuerte. Rematador y con facilidad para imponerse a los defensas rivales. En definitiva, todo lo contrario a lo que es Ben Yedder. En los tres partidos oficiales anteriores, ante el Ujpest y el Zalgiris Vilnius, el entrenador no tuvo más remedio que contar con el francotunecino, que respondió con un gol ante los húngaros en Nervión. No había llegado ningún delantero y Muriel acababa de regresar tras estar en el Mundial de Rusia. Además, el propio Machín declaró que el colombiano no era para él un ‘9’, sino un jugador que aportará más desde la segunda línea de ataque. Sin embargo, en el primer partido realmente exigente de la temporada, Muriel fue el delantero titular del Sevilla ante el FC Barcelona y, realmente, lo hizo todo bien menos el gol. Su dinámica habitual. En todo caso, el gran golpe en la línea de flotación de Ben Yedder fue que Machín decidiera dar entrada a André Silva en el césped antes que a él. El luso apenas llevaba 26 horas como jugador sevillista y un entrenamiento, pero ya estaba delante suya en la jerarquía de rotación. Al final, el ex del Toulouse salió a falta de seis minutos para el final para formar dupla de ataque con Silva, pero casi mejor para él que se hubiera quedado en el banquillo. Tomó la responsabilidad de tirar el penalti que Ter Stegen le había hecho a Aleix Vidal en el 90’, pero su disparo fue pésimo y el alemán lo detuvo sin problemas. Y todo ello el día de su cumpleaños. Ahora, el Sevilla busca un delantero más que complemente a André Silva y su situación se torna en muy complicada. De hecho, nadie descarta una venta si vienen ofertas convincentes por él y ya hay clubes franceses que se han interesado en ficharle.

Para colmo, uno de sus mejores amigos en el vestuario, Steven Nzonzi, con el que se le suele ver en los desplazamientos y entrenamientos, está a punto de marcharse del Sevilla. Quizás él pueda ser el siguiente en tomar la puerta de salida.

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