Tensión en el Sánchez-Pizjuán al cierre de las taquillas

Aficionados sevillistas protestando en el Sánchez-Pizjuán.
  • Vuelan las entradas para el derbi en Nervión

  • El sevillismo pasó la noche al raso para conseguir entradas

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Lo que comenzó de una manera festiva ha acabado con la indignación de buena parte del sevillismo que se apostó junto a las taquillas para conseguir entradas para el derbi que Real Betis y Sevilla FC jugarán el próximo sábado en el Benito Villamarín. El club abrió las taquillas a las 9.30 horas y en apenas 45 minutos se vendieron todas las entradas, quedándose cientos de aficionados sin entradas, lo que ha generado unos momentos de tensión que han sido la guinda a una noche complicada. Los que se quedaron sin localidades –aproximadamente unos 500 aficionados- se quejan de que la seguridad no fue la adecuada y, de hecho, se retiró sobre las 00.30 horas, lo que dio lugar a empujones y avalanchas. Además, algunos de los integrantes de la cola aseguraron a ElDesmarque que hubo un grupo amplio que se coló a última hora y sacó más entradas por persona de las permitidas en un principio, lo que provocó que el papel se agotara antes de lo previsto. Después de que el club echara el cierre a las taquillas, han sido muchos los aficionados que se han quejado directamente a los responsables de las taquillas, que han tenido que ser escoltados por miembros de la seguridad privada hasta la oficina de atención al sevillista, situada en el otro extremo de la preferencia, que ha sido sitiada por los agentes jurados ante la tensión que se respiraba en la zona. Una vez que se relajó un poco el ambiente, fueron numerosas las personas que pusieron hojas de reclamación ante la forma de actuar del club en este asunto.

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